
Jorge Reyes es reconocido a nivel mundial por difundir la música prehispánica a través de sus discos, mezclando el rock con la música mesoamericana, y divulgando de esta forma, la cultura popular (…)
Indómita y salvaje, implacable e irreductible. Características que podrían definir perfectamente a esta región de Francia y que cabalgarían con las imágenes que se tienen de sus costas. Bretaña es un lugar donde la fuerza de las mareas, las mayores de Europa, pueden alcanzar desniveles de hasta dieciséis metros; donde la fuerza del mar es capaz de introducirse tierra adentro convirtiendo en islas pedazos de tierra adentro. Pero la Bretaña del interior, menos conocida que la Bretaña marítima, guarda maravillas insospechadas. Los misterios y las leyendas que acompañan el Argoat (la tierra, en bretón) seducen a cuantos se acercan, con caminos cargados de historia y patrimonio.
La península bretona, ubicada en el noroeste de Francia, donde el océano atlántico se funde con el canal de la Mancha, constituye la mayor fachada marítima francesa con una sorprendente variedad de paisajes. Cada porción de litoral tiene identidad propia derivada de la sutil combinación de colores y formas de las rocas y el mar. Un mar transparente, a medio camino entre el verde y el azul, las rocas de tonos rosados con toques cálidos naranja y la presencia de megalitos permiten que cada centímetro de costa represente una faceta original del litoral bretón. En la Bretaña abundan los pequeños pueblos de pescadores, como Saint-Suliac, tan unido al mar que en la iglesia cuelga una maqueta de un barco, quizá una oración silenciosa por los hombres que viven y mueren en el profundo océano. Es una región que huele a sal, a horizonte peligroso, pero también huele a pasado celta, a gaitas, a idioma propio (el bretón), a pastos verdes y tierra mojada. Hay muchos lugares por los que entrar a conocer el circuito mágico en Bretaña, pero, como las historias, lo mejor es empezar por el principio, que podría ser el lugar donde nació la leyenda del mago Merlín, en Brocèliande. Este mítico bosque no aparece en los mapas, hay que buscarlo bajo el nombre más formal de Paimpont . También aquí se encuentra la fuente de Barentón, que vio nacer el amor de Merlín por el hada Viviana, y el Valle sin Retorno, la prisión sin barrotes a donde iban a parar los caballeros infieles, un lugar donde las rocas vuelven locas a las brújulas y los teléfonos no encuentran cobertura. Al borde del bosque está el Castillo de Comper, en cuyo lago se construyó la ciudadela de cristal donde se crió Lancelot, el caballero de la Mesa Redonda. En cuanto a la música, los bretones no escatimaron esfuerzos este último cuarto de siglo por hacer revivir sus músicas, danzas y fiestas tradicionales. Cortada de su pasado por la urbanización, la segunda generación se puso a buscar la heredad de sus ancestros. La búsqueda recayó primero en la región de lengua bretona, luego en la del idioma galo, cercano al francés. Con el tiempo, teoría y práctica evolucionaron. En otra época, el “revivalismo” estaba en manos de los investigadores cuyo objetivo era ante todo recoger, analizar, comprender y publicar. Hoy día, como lo destaca el etnomusicólogo Yves Defrance, al mismo tiempo que se prosigue en esa dirección, quienes compilan “quieren reapropiarse de ese repertorio, actualizarlo sin alterar su espíritu y hacer de él un medio de expresión contemporáneo”. Hoy día, los cantos galos que los nuevos modos de vida habían relegado al olvido, no son más piezas de museo ni caprichos confidenciales reservados a algunos festejos de un puñado de militantes de la cultura. Día tras día renacen en concursos anuales, reuniones, en la casa o el café, en las comidas del pueblo, los paseos organizados por los municipios o las escuelas y los talleres de música de pueblos y aldeas. Al mismo tiempo, en el campo, jóvenes y viejos, empleados y desempleados, mujeres y hombres reactivan sus lazos sociales gracias al renacimiento del canto.
Durante el programa se escuchan interpretaciones de Alan Stivell, Anno Heb Bed, Dan ar Braz, Erik Marchand Trio, Ar Re Yaouank, Djiboujep, Skeduz, Denez Prigent, Gilles Servat y Manau.
Los comentarios están basados en el sitio oficial del turismo en Bretaña, en un articulo de Maribel Herruzo y otro de Pierre Dumas para La Nacion.
Es una realización de Jorge Laraia.