
El charango es un instrumento musical vigente en las regiones altiplánicas de la Cordillera de Los Andes en América del Sur. Posee cinco pares de cuerdas aunque hay variaciones con menos o más (…)
Sefarad es una palabra de origen hebreo, que aparece por primera vez en el libro del profeta Isaías. Sin lugar a dudas, Sefarad fue España durante esa convivencia de razas de la edad media, que culminó con la expulsión de los judíos en 1492. Desde ese momento, Sefarad pasó a ser cada uno de los territorios, ciudades y comunidades a donde los sefardíes trasladaron las estructuras sociales y culturales que llevaron de España, inclusive su música, donde están presentes las tres grandes culturas que la generan; el sentimiento, la poesía y la picaresca española, el ritmo árabe y el espíritu judío. Y ladino es el nombre con el que se denomina a todas las lenguas judeo-españolas que hablaban los judíos de la península ibérica, una mezcla de español antiguo con otras lenguas como árabe, turco, griego, lenguas eslavas, portugués, francés e italiano.
Los Desterrados fue fundado en el año 2000 por el guitarrista e interprete del oud Daniel Jonas, con el objetivo de explorar la largamente olvidada tradición musical judeo española, y producir la antigua música ladina dándole vida para las audiencias modernas, demostrando que la música judía puede ser sensual, pasional y exótica. Daniel Jonas cuenta que: "Yo estaba estudiando sobre una forma interesante de música judía que no fuera el klezmer, y simultáneamente, para ese tiempo empecé a estudiar flamenco. Buscaba algo que pudiera decir otra cosa a la gente de mi generación, y que nos ayudara a reconectarnos con una parte de nuestra herencia, que nosotros realmente no conocíamos". Inicialmente Daniel invitó a Jean Marc Barsam para ejecutar el bajo y el saz, o “baglamá” es uno de los instrumentos de cuerda más populares en Turquía, a Hyley Blitz como vocalista y al guitarrista Jake Baum, a que se sumaran al proyecto. Con la incorporación del percusionista Mark Greenfield, que ejecuta el daf, un instrumento utilizado por los sufis que tiene forma de tamborín, parecido al pandeiro brasilero pero mas grande, la darbuka, un instrumento de percusión de origen árabe usado en todo el Medio Oriente y el cajón, el sonido de Los Desterrados comenzó a emerger. Luego Los Desterrados incorporaron a la graduada en la Real Academia Ariane Todes para que aportara su voz y su habilidad con el violín. En el 2001 el grupo grabó su primer disco “Por dos levanim” y poco después el guitarrista Jake Baum decidió emigrar a Australia. El espacio dejado por este músico fue cubierto por Andrew Salida, quien interpreta flauta y guitarra, y con su voz grave proporciona otra dimensión y mayor profundidad al sonido. El segundo disco de Los Desterrados, titulado simplemente “Tu” fue lanzado al mercado con un gran éxito en el año 2004, y recientemente editaron el tercero, titulado “Miradores”. De estos últimos dos, es de donde hoy estamos disfrutando los temas. Cuando uno piensa en música judía, en general viene a la mente la alegre música klezmer, la música de los judíos Ashkenazi. La tradición sefaradí, explorada por Los Desterrados, puede ser muy diferente. Es el sonido profundo, inexplorado de la región del Mediterráneo, un sonido que mantiene con agudeza los viajes y travesías del pueblo judío, desterrado cuando la reconquista de España por los reyes católicos Fernando e Isabel. Adsorbiendo y contribuyendo al flamenco, y a los estilos turcos, griegos y de la música balcánica, es una música que ayuda a la supervivencia psíquica. Los Desterrados, desde el nada exótico norte de Londres, han producido un disco resignificando la música judeo española, introduciéndose hábilmente entre épocas y tradiciones musicales. Corría el año 7000 del calendario bizantino, el año 1492 de nuestro calendario, en que los judíos fueron expulsados de España, y 500 años de coexistencia pacífica entre judíos, musulmanes y cristianos terminaron en forma sangrienta. Restos, recuerdos, de ese terrible año quedaron entre nosotros, y es sobre ellos que Los Desterrados encuentran la fuente de sus experiencias musicales. Para ese año de 1492, el sultán Bayazid II del imperio otomano, viendo la expulsión de los judíos de España, despachó a las naves otomanas para llevar a los judíos sanos y salvos a las tierras otomanas, principalmente a las ciudades de Tesalónica (hoy Grecia) y a Izmir (actualmente Turquía). Cuando llegó a Sicilia la orden de España de que los judíos debían convertirse o marcharse el rabino Mosè Abbanascia dijo: “Dejaremos y para siempre, esta tierra donde nacimos, donde nacieron nuestros padres, donde nuestro pueblo ha sentido menos que en otros lugares el dolor del exilio". Estos judíos de Sicilia, arraigados desde tiempos antiguos padecieron el mismo dolor del destierro que los judíos españoles. Para el 31 de diciembre de 1492, más de 100.000 judíos habían sido expulsados también de Sicilia. Y aaí comenzó un gran destierro, una medida de castigo que deviene del ostracismo, una palabra griega que significa exactamente "destierro por ostracismo", y cuya raíz viene de ostra, debido al tejuelo en forma de concha en el que los pueblos de la antigüedad, esencialmente los atenienses, escribían el nombre de los desterrados. El destierro no era la expropiación de la tierra, era la expulsión del desterrado, por una cierta cantidad de años o para siempre de la polis (ciudad Estado). Era el peor castigo que un griego podía recibir porque, al contrario de los hombres modernos, los griegos no tenían ningún concepto de lo que es el yo o la individualidad; en consecuencia, su identidad venía de su pertenencia al grupo, a la polis. Por lo cual, ser desterrado no era ser desplazado a otra polis, conservando el sentimiento de unidad psíquica individual, sino que significaba arrancarle su identidad. Dicho castigo no recaía sólo sobre aquellos que habían cometido crímenes contra los dioses o contra el Estado. Algunas excavaciones han encontrado en el fondo de pozos, conchas de ostra escritas con nombres de ciudadanos que le servían a la polis y respetaban a los dioses, pero que sus enemigos políticos pretendían hacer expulsar manipulando las votaciones, sobornando a algunos para que escribieran sus nombres. Esto dice que el destierro, desde la antigüedad, ha sido un arma política.
Comentarios basados en un artículo de Damian Rafferty para flyglobalmusic.com y otro de Mario Elkin Ramírez para Pagina/12. La música pertenece a dos discos de Los Desterrados: Tu (2004 - Label: Crusoe) y Miradores (2008 - del mismo sello).
Es una realización de Jorge Laraia.