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Conmemoramos el 66º aniversario de la Nakba, con la música de bandas de sonido del cine palestino

22 de mayo de 2014. Nakba es un término árabe que significa catástrofe, utilizado para designar el éxodo palestino, que dió lugar a que los cientos de miles de refugiados palestinos perdieran sus casas y medios de vida como consecuencia de la guerra árabe-israelí de 1948. el 15 de mayo pasado se recordó en varios países del mundo esta fecha que marcó el inicio del éxodo palestino de sus tierras. Y nuestra manera de adherirnos a esta conmemoración es dedicando este programa al cine palestino.



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Producción: Radio Calf-Universidad FM 103.7   |   Duración aproximada: 58:22

Porque Palestina ya existe en el cine. Durante los últimos diez años una nueva oleada de cineastas palestinos ha proyectado en la gran pantalla una identidad nacional específica. Está relacionada más directamente con la política, que otras representaciones anteriores sobre vidas y historias de los palestinos. Mientras la segunda Intifada (que comenzó en septiembre de 2000) estaba en su máximo apogeo en Israel y en los territorios palestinos ocupados, la película “Intervención divina” (2002) del cineasta Elia Suleiman, nacido en Nazaret, fue presentada a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas como película nominada al Oscar a mejor película extranjera. La Academia la rechazó porque ”Palestina no es un país”. En cambio, en el 2006, cuando la película del cineasta palestino Hany Abu-Assad “Paradise Now” fue nominada para la misma categoría, la Academia la dio por válida e identificó su país como “la Autoridad Palestina”. El estudioso Edward Said escribió en la introducción del libro sobre el cine palestino Dreams of a Nation: “Toda la historia de la lucha palestina tiene que ver con el deseo de ser visible”. Este deseo es el que ha guiado la nueva oleada de películas palestinas en la última década. El cine palestino se ha reinventado muchas veces en los últimos 40 años, pero las películas que se han hecho desde la segunda Intifada, que comenzó en el año 2000, son las que han recibido atención internacional. Y no porque existan, sino porque representan una afirmación social, cultural y política sin precedentes. En los últimos 10 años, miles de partidarios de la causa palestina en todo el mundo -no sólo palestinos- han tomado las cámaras, con la ayuda de la tecnología digital, para hacer películas sobre Palestina y la apremiante situación actual de los palestinos. Su cine se caracteriza por el uso de hechos históricos y sociales comunes para documentar la lucha de los palestinos, la ocupación israelí y la identidad cultural. Los destacados estudiosos del cine palestino Nureth Gertz y Michel Khleifi identificaron cuatro períodos distintos en su libro Palestinian Cinema. El primer período se extiende entre 1935 y 1948, el año de la nakba (o catástrofe, utilizado para designar al éxodo de los palestinos en 1948). El segundo, “la época de silencio”, comprende de 1948 a 1967, en que no se produjeron películas. El tercero abarca las películas del período revolucionario entre 1968 y 1982 -provocado por la ocupación de Cisjordania y Gaza después de la Guerra de los Seis Días- que fueron sobre todo realizadas por la Organización para la Liberación de Palestina y otras organizaciones palestinas en el exilio en Líbano. El cuarto período, que comenzó en 1982 después de la invasión israelí de Líbano y la masacre de Sabra y Chatila, continúa hasta hoy. La Dra. Lina Khatib, experta en cine árabe y profesora en la Universidad de Stanford en California, afirma que la relación de una película con la historia es subjetiva. Añade que el conflicto árabe-israelí es el ejemplo más claro de un mismo hecho histórico al que se da “diferentes interpretaciones, a menudo contradictorias” en Hollywood y en los cines árabes. Ella opina que las verdades construidas por cada una de las partes se producen por determinados y diferentes contextos históricos, y que reflejan dichas diferencias. La segunda Intifada es un acontecimiento clave en la lucha palestina, punto en el cual se desarrolla una construcción de la identidad nacional definida por los hechos históricos y sociales ocurridos. Las películas posteriores, con una voz palestina como alternativa al discurso dominante israelí sobre el conflicto, constituyen esta nueva oleada. El cine palestino es realmente un cine nacional sin estado que representa a los 9,7 millones de palestinos social, económica y geográficamente esparcidos por todo el mundo, ya que aproximadamente un 74% de los palestinos son refugiados. En los territorios ocupados, los palestinos casi no han tenido acceso al cine: durante la primera Intifada, Israel cerró todos los centros de entretenimiento, incluyendo los cines. El estado israelí inmovilizó a la gente y asfixió sus esfuerzos culturales, y también prohibió las manifestaciones públicas y encuentros culturales. Definir el cine palestino no es fácil. En un ensayo, el cineasta Omar al-Qattan, nacido en Beirut, plantea preguntas sobre qué le convierte en un director de cine palestino, aparte de ser hijo de padres palestinos. Afirma que su relación con Palestina es un imperativo ético para el que está equipado, debido al patrimonio histórico y cultural de la familia y a las amistades con otros palestinos. Al-Qattan se mantiene firme en el hecho de que considera “palestina” a cualquier película comprometida con Palestina, y no limita el nombre a las estrechas fronteras nacionalistas”. Las películas palestinas de la nueva oleada confían en hechos sociales comunes clave, tales como la ocupación, la ausencia de un estado y la lucha por el derecho de retorno, para construir una identidad nacional que trascienda la diáspora fragmentada. La ocupación israelí y la opresión son representadas a través de la descripción de los puestos de control, bloqueos de carreteras y tarjetas de identificación. La continua ausencia de un estado y la aspiración de tener una patria se muestran como esperanza y desesperanza -la esperanzada búsqueda de una nación soberana, y los que carecen de esperanza, como los personajes de las películas de Elia Suleiman, que sufren frustración y desesperación. Comentarios basados en una nota de Sabah Haider, un periodista y cineasta afincado en Beirut, que realiza talleres de cine para jóvenes palestinos en campos de refugiados en Palestina, Jordania, Líbano y Siria, y publicada en el sitio cinepalestino.com. En cuanto a la música son temas incluidos en las bandas de sonido de las películas "Intervención divina" y "El tiempo que queda", ambas del director palestino Elia Suleiman. Es una realización de Jorge Laraia.

Planeta Musical Sur
Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén, y de la Universidad Nacional del Comahue. Su programación general está orientada a la buena música, y a las noticias, principalmente del ámbito local y regional, con un marcado sentido social y popular. En el marco de dicha programación, desde el año 2003 Planeta Musical Sur se emite todos los sábados de 19 a 20 horas, y está dedicado a difundir la música de los diversos países del mundo, exceptuando generalmente a los anglosajones. Los temas musicales son acompañados por comentarios sobre (...) Ver más

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