
Durante la Segunda Guerra Mundial, no sólo se oyó el sonido de los aviones, el estrépito de las bombas y los disparos, sino también la música. Varias canciones se convirtieron en un fenómeno (…)
El Festival Mundial de Artes y Culturas Negras constituyó un gigantesco evento que reunió a miles de artistas de diferentes disciplinas, tanto del continente africano, como de otras partes del mundo. Esta tercera edición se celebró 44 años después del primer festival, que tuvo lugar precisamente en Dakar en el año 1966. Desde que se llevó a cabo una segunda edición en Nigeria en 1977, este Festival no había vuelto a celebrarse. Cuatro décadas después, más de 2.000 artistas de unos 53 países de todo el mundo, participaron en esta edición del 2010, que fue organizada por la Unión Africana y el Gobierno del Senegal, por iniciativa del presidente Abdoulaye Wade, y que contó con patrocinadores como la Organización Internacional de la Francofonía.
Después del Mundial de Fútbol en Sudáfrica, fue el acontecimiento del año en el continente. El 50 aniversario de la independencia de 17 países africanos, y la reflexión que se produjo en torno a esta conmemoración, fue el hilo conductor de esta tercera edición del Festival de Artes y Culturas Negras, organizado por el Gobierno senegalés. El primer festival se celebró en 1966 también en Dakar, impulsado por el entonces presidente Léopold Sédar Senghor, y fue una explosión creativa en los años del orgullo por haber alcanzado la independencia, “la reconquista de la dignidad de los pueblos negros”, según aseguran los organizadores del Festival. La segunda edición tuvo lugar en Lagos (Nigeria), en 1977. Y para esta tercera edición se pretendió mostrar una imagen de África creativa, liberada, orgullosa y optimista, bajo el lema del Renacimiento Africano, acuñado por el presidente de Senegal e impulsor de este tercer festival, Abdoulaye Wade. El invitado de honor fue Brasil, “tierra de mestizaje y diversidad”, según los organizadores, pero también considerando su economía emergente a nivel mundial, es todo un símbolo de las nuevas relaciones Sur-Sur que se están tejiendo en un contexto global. La mayoría de los actos fueron de acceso libre y gratuito y estuvieron centrados en la sensibilización de los más jóvenes. Hubo música, literatura, gastronomía, fotografía, moda, diversión, danza, teatro, cine y todos los ingredientes que convirtieron a Dakar, durante casi un mes, en la capital cultural de África. También se organizó un foro de debate en el que se intercambiaron opiniones acerca de seis temas, con la participación de científicos y expertos. Los temas elegidos fueron la aportación de los pueblos negros a la ciencia y la tecnología, la rebeldía de los pueblos negros, las diásporas africanas: geografía, población, historia y situación política; la participación de los pueblos negros en la construcción del Mundo Libre, el lugar de África en el gobierno del mundo; y ¿Eran negros los antiguos egipcios? La noche del 10 de diciembre pasado se inauguró la tercera edición del Festival de Artes Negras en el estadio Léopold Sédar Senghor de la capital senegalesa, con un concierto que reunió sobre el escenario a grandes figuras mundiales. Personalidades del mundo político, intelectual y artístico de África y de la diáspora asistieron al acto, como los presidentes Mohamed Ould Abdel Aziz (Mauritania), Malam Bacaï Sanha (Guinea Bissau), Teodoro Obiang (Guinea Ecuatorial) y el ministro brasileño de Igualdad de oportunidades, Eloi Ferrero de Araujo. En su discurso de apertura, celebrado en el estadio Léopold Sédar Senghor hasta donde acudieron miles de personas, el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, declaró a Dakar capital de la cultura negro-africana hasta el 31 de diciembre, y dio la bienvenida a Dakar a personas venidas de todo el mundo, de África, América, Europa y Asia, pronunciando un largo discurso panafricanista: "No podemos quedarnos estancados cuando nuestro continente es un continente rico, pero que a causa de nuestra debilidad, consecuencia de nuestras divisiones, sigue siendo explotado", dijo el mandatario senegalés. "Desde hace dos siglos hay constantes flujos de materias primas que salen de Africa. Africa no es pobre, ha sido empobrecida", recalcó. A los jóvenes, el presidente Wade recordó la batalla intelectual que deben ganar, la de los Estados Unidos de África. “Estad preparados para la gran batalla de los Estados Unidos de África”, les dijo. “La batalla por la unidad africana es un reto que debemos superar”, concluyó. En la parte musical, la inauguración tuvo un concierto digno de la dimensión del evento, en el que se encontraron muchas estrellas de la música africana. El senegalés Ismael Lô con su canción África, la cantante etíope Minyeshu Meba, las tres cantantes sudafricanas del grupo Mahotella Queens, Baba Maal, la beninesa Angélique Kidjo con su tema Malaika, Youssou Ndour con Salagne Salagne, tema con el que cerramos esta 1er.parte), la música tradicional con Samba Diabaré Samb, Doudou Ndiaye Coumba Rose y sus tambores, Pape Diouf, Alpha Blondy, Capleton, Bonga, Hugh Masekela, y muchos otros. Todo ello precedido de una estupenda coreografía de Georges Momboy que culminó con un castillo de fuegos artificiales. De cualquier manera, pese a las críticas y proclamas en su contra, el Festival terminó sin contratiempos, marcado por grandes actuaciones, con tambores, bailes, películas y conciertos. Cantantes famosos como los ya nombrados, además de Akon, Marcus Miller, I Jah Man y muchos otros actuaron en distintos escenarios y conciertos, todos gratuitos. Además de la música, la literatura ocupó un lugar destacado con muchas conferencias y debates entorno al tema central del Festival, "el Renacimiento africano". Intelectuales de renombre, incluyendo los senegaleses Souleymane Bachir Diagne y Makhily Gassama y otros como Theophile Obenga y Alain Mabanckou (Congo), Samir Amin (Egipto) y Achille Mbembe (Camerún), participaron en conferencias y debates. También, en teatro y cine, se presentaron obras y proyectaron películas realizadas por africanos y negros de otros continentes. Realmente, fue una gran fiesta africana.
Comentarios extraídos de GuinGuinBali, un portal de comunicación especializado en África Occidental y la Macaronesia, con sede en las Islas Canarias. Y en cuanto a la música, se escucharon a algunos de los cientos de intérpretes que participaron en este 3er. Festival de Artes y Culturas Negras, como Ismael Lo (Senegal), Carlinhos Brown (Brasil), Angelique Kidjo (Benin), Mahotella Queens (Sudafrica), Wyclef Jean (Haiti), Youssou Ndour (Senegal), Bonga (Angola), Orquesta Aragon (Cuba), Carlou D (Senegal), Minyeshu Kifle (Etiopia), y Alpha Blondy (Costa de Marfil). Y para cerrar el programa, como el 3 de marzo se declaró el día de la libertad musical, les ofrezco un tema de alguien que no pudo estar en este Festival africano porque está preso. Más aún, Abdullah Ashini, un popular cantante berebér de Libia, ha comenzado una huelga de hambre indefinida en su celda de la prisión, donde está desde que en diciembre pasado, fue declarado culpable y condenado a cinco años de prisión por cargos de "inmigración ilegal". Reporteros de Kabyle.com escribieron que su "delito" principal fue que participó en el Festival de la Cultura Amazigh y Música berebér en las Islas Canarias en 2008. A su regreso, las autoridades libias le retiraron su pasaporte, y desde entonces se le impidió viajar a otros festivales.
Es una realización de Jorge Laraia.