
En Gambia, la danza y la música tradicional cuentan las historias cotidianas: hombres que trabajan los campos, mujeres que hacen sus labores, o niños que juegan. Los medios modernos de (…)
Desde sus primeros días, la iglesia cristiana adoptó la música para su liturgia, primero en forma coral y luego con solistas. No hay testimonios de la música de los primeros cristianos en la Roma occidental, y ello es de entender, pues toda su comunicación era oral, ya que eran una secta proscrita. Fue hasta el surgimiento de Bizancio que los cristianos dejaron de ser perseguidos y pudieron dejar testimonio escrito de sus documentos y, ocasionalmente, de su música. De esa época y de ese lugar, les invito a escuchar música, en la voz incomparable de Sor Marie Keyrouz
Sor Marie Keyrouz, de la iglesia maronita por su familia y melkita por su congregación religiosa, encarna las venerables tradiciones artísticas de las Iglesias Orientales. Escuchar sus cantos puede permitirnos reflexionar en torno a la decisiva importancia en lo musical -así como en los más diversos aspectos de lo estético y de lo puramente religioso- que alcanzaron los territorios del Mediterráneo Oriental en los primeros siglos de nuestra era, de cara no sólo a la configuración del cristianismo, sino también a la propia aparición del Islam. Y es que seguimos sin tener en cuenta, aunque arqueólogos, historiadores del arte y musicólogos, entre otros, han realizado muchas investigaciones, que la religión cristiana tuvo mucho que ver en su origen, con la efervescencia cultural desarrollada en aquella zona, y que a dicha estética debe mucho la Europa de la Alta Edad Media. Podríamos suponer, entonces, que todas estas investigaciones -y la presente música- deberían acercarnos a una realidad estética y religiosa que era en origen mucho más rica y plural, que lo que la posterior evolución del cristianismo y del Islam nos han hecho creer, contando ambas religiones con más puntos en común de los que a simple vista pudiéramos sospechar. Centrándonos ya en el terreno puramente musical, está claro que en el plano interpretativo debemos movernos siempre en el resbaladizo terreno de las conjeturas. En este sentido la Hermana Marie Keyrouz es toda una garantía: además de monja es antropóloga, musicóloga y compositora, debiendo mucho a su trabajo con el mayor experto en las músicas del primer cristianismo, el musicólogo, compositor, organista, cantante y director coral francés Marcel Pérès. Pero ante todo Sor Marie es cantante: dotada de una voz oscura y aterciopelada, de subyugante sensualidad, dota a sus interpretaciones de una intensidad a la que resulta realmente difícil sustraerse, recreando las diferentes situaciones anímicas de los textos con una sinceridad expresiva arrolladora. Y de su calidad dan buena cuenta estos discos de Sor Marie Keyrouz. Los cantos sagrados de Oriente de la Iglesia Melquita, están en la intersección de la cristiandad, una música que ha absorbido el árabe, así como el sirio o el griego. Sor Marie Keyrouz no responde a la pregunta ¿en qué cultura estamos? o al menos deja abierta la respuesta en relación con estas creencias que nacieron en el Oriente Medio, y su interpretación ratifica lo más bello del ecumenismo: la tolerancia y la belleza de la música de las profundidades de los siglos. El dedicado al Canto Maronita presenta la realidad religiosa y musical de la comunidad cristiana de El Líbano. En este caso se trata de una música de tradición monástica pero altamente impregnada de elementos digamos "populares", adoptando Sor Marie la opción de ser acompañada por una serie de instrumentos que otorgan a sus interpretaciones un sabor más decididamente oriental si cabe. Finalmente, el dedicado al Canto de Oriente nos acerca a la fascinante tradición musical de ese Imperio Romano de Oriente que duró mil años, tan ignorado hoy en nuestra educación pero de tan decisiva influencia para la configuración del mundo actual, una tradición culta y compleja, extendida a lo largo de un amplísimo territorio, y que tuvo una decisiva influencia en el devenir de la Historia de la Música Occidental.
Los temas escuchados pertenecen a tres discos: Chants sacrés de l’orient (Melchites) (Àrabe y griego) Harmonia Mundi,2001, Chant Traditionnel Maronite (Àrabe y arameo) Harmonia mundi, France, 1991, y Cantiques de l’Orient con el Ensamble de la Paz Harmonia Mundi, 1996.
Los comentarios están extraídos de artículos de Sebastià Janeras, Dr en ciències eclesiàstiques orientals pel Pontificio Orientale, de Roma y de Fernando López Vargas.
Es una realización de Jorge Laraia.