
El Foro Mundial del Agua ha permitido evidenciar las graves convulsiones climáticas que ya están afectando a África: Un proyecto de 11 países africanos pretende mejorar la gestión de las aguas (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.