
Los científicos avanzan que un mosquito invasor podría ser el causante de nuevos brotes de malaria en África: “Si estos mosquitos consiguieran instalarse en África, podría ser devastador”.
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.