
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Amnistía Internacional denuncia nuevos casos de tortura y malos tratos por parte de militares a migrantes en Ceuta. Hablaremos también de la COP31 (…)
Esta semana dedicaremos nuestro boletín informativo al Informe Anual de Amnistía Internacional en 2022 para hacer una radiografía de la situación de los derechos humanos en todo el mundo durante el ejercicio pasado. Un periodo en el que se ha puesto en evidencia el doble rasero y la insuficiencia de las respuestas a los abusos de derechos humanos que se cometen en todo el mundo.
En 2022, en Rusia se denunció judicialmente a disidentes y se clausuraron medios de comunicación por el mero hecho de mencionar la guerra de Ucrania. Se encarceló a periodistas en Afganistán, Bielorrusia, Etiopía, Myanmar, Rusia y decenas de países más en los que arreciaban los conflictos.
En Australia, India, Indonesia y Reino Unido, las autoridades aprobaron legislación que imponía restricciones a las manifestaciones, mientras que en Sri Lanka se emplearon los poderes del estado de excepción para reprimir las protestas masivas contra una crisis económica. Las autoridades iraníes respondieron al levantamiento sin precedentes contra decenios de represión empleando fuerza ilegítima mediante munición real, perdigones metálicos, gas lacrimógeno y palizas, lo que causó centenares de muertes, entre ellas las de decenas de menores.
En respuesta a la creciente amenaza al derecho a protestar, en 2022 Amnistía Internacional lanzó una campaña global para hacer frente a la intensificación de las iniciativas de los Estados para erosionar el derecho fundamental a la libertad de reunión pacífica.