
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Amnistía Internacional denuncia nuevos casos de tortura y malos tratos por parte de militares a migrantes en Ceuta. Hablaremos también de la COP31 (…)
Esta semana dedicaremos nuestro boletín informativo al Informe Anual de Amnistía Internacional en 2022 para hacer una radiografía de la situación de los derechos humanos en todo el mundo durante el ejercicio pasado. Un periodo en el que se ha puesto en evidencia el doble rasero y la insuficiencia de las respuestas a los abusos de derechos humanos que se cometen en todo el mundo.
El año 2022 ha estado marcado por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, desencadenando numerosos crímenes de guerra una crisis energética y alimentaria mundial y alterando aún más el sistema multilateral, ya de por sí debilitado.
Los Estados occidentales respondieron a esta invasión con sanciones económicas a Moscú y enviado apoyo militar a Kiev. Una reacción que contrasta con la falta de medidas significativas ante las graves violaciones de derechos humanos que están cometiendo algunos de sus aliados, como Israel, Arabia Saudí y Egipto.
De hecho, para la población palestina de la Cisjordania ocupada, 2022 fue uno de los años más mortíferos desde que en 2006 la ONU comenzara a llevar un registro sistemático de las víctimas. Y es que las fuerzas israelíes mataron al menos a 151 personas palestinas, incluidas decenas de niños y niñas. Las autoridades israelíes continuaron obligando a personas palestinas a abandonar sus hogares, y el gobierno está poniendo en marcha planes para ampliar drásticamente los asentamientos ilegales en toda la Cisjordania ocupada. En lugar de exigir el fin del sistema de apartheid israelí, muchos gobiernos occidentales optaron por atacar a quienes lo denunciaban.