
Dicen que un pueblo sin memoria no tiene derecho al futuro, también se dice que un pueblo sin canciones es un pueblo sin alma. Todas las canciones del presente programa evocan a personas de un (…)
El payador es un poeta repentista que canta en forma individual, sobre temas propuestos por el auditorio, o en contrapunto con otro, pudiéndose referir ambos al mismo asunto- solicitado previamente- y, también, formulándose en forma reciproca, preguntas que deben ser contestadas en verso. Además, recibió el mandato de José Hernández quien en su “Martín Fierro”, estableció el norte del mensaje, al decir: “...pero yo canto opinando que es mi modo de cantar”.
En el complejo arte del payador hay una estricta metodología del quehacer oral en la que se fusionan: mensaje, canto y música. Otros dos elementos la completan y caracterizan: el metro de los versos y la rima empleada. Para estructurar su mensaje el payador debe tener condiciones intelectuales innatas: básicamente inspiración poética y agilidad mental. A ellas tiene que sumarle sus actitudes de cantor, para volcar oralmente los frutos de su improvisación, y ejecutar adecuadamente su guitarra, que le sirve de acompañamiento, tanto en la parte musical, como de apoyo en la medida de sus versos. No sé por qué este género se ha ido cubriendo con un manto de olvido y de indiferencia. Será quizás porque lo que ellos cantan no es comercial. Y quizás esa es la razón principal por la que prácticamente, haya tan poco material grabado de ellos. Si hasta se dice que los payadores casi nunca llegaron a escuchar los pocos registros grabados de sus propias creaciones. Después de más de dos siglos, recién en estos últimos años hay personas en nuestros países interesadas en recopilar información a través de artículos en revistas, periódicos antiguos, viejas grabaciones, con una paulatina aparición de nuevos payadores. En el Lazarillo de Ciegos Caminantes, escrito por el peruano Concolorcorvo, en 1773, se da cuenta de que el primer registro acerca de su existencia dataría desde finales del siglo XVIII, al mencionar un artículo que en parte decía: "Estos son unos mozos nacidos en Montevideo y en los vecinos pagos. Mala camisa y peor vestido, que procuran encubrir con uno o dos ponchos... Se hacen de una guitarrita, que aprenden a tocar muy mal y a cantar desentonadamente varias coplas que estropean, y muchas que sacan de su cabeza, que regularmente ruedan sobre amores. Se pasean a su albedrío por toda la campaña, y con notable complacencia de aquellos semibárbaros colonos, comen a su costa y pasan las semanas enteras tendidos en un cuero, cantando y tocando". Los payadores no constituyen por supuesto un fenómeno circunscrito a las llanuras a ambos lados del Río de la Plata, sino que se extiende por casi toda Latinoamérica, con los cantores repentistas nordestinos del Brasil cangaçeiro; los cantantes de "punto guajiro" de los guateques cubanos; los repentistas llaneros de Venezuela y Costa Rica, así como en España, con los bertsolaris vascos, y tantos otros lugares. Hoy día en Uruguay, donde cada 24 de agosto se celebra el Día del Payador, por el natalicio de Bartolomé Hidalgo, a quien se considera el creador de la poesía gauchesca en el Río de la Plata, para la gran mayoría de los montevideanos, el lugar donde se puede ver a un payador es durante la Semana Criolla de la Rural del Prado. Todos los años, durante esa semana, se realiza un concurso de payadores, el que además de ser un espectáculo para el público, es un espacio donde pueden surgir futuros intérpretes. Por su parte, en nuestro país, donde se ha declarado el día 23 de julio, como el día del payador, en evocación a la mítica payada de contrapunto entre el argentino Gabino Ezeiza y el uruguayo Juan Nava, el 23 de julio de 1884 en Paysandú, se realiza hace 29 años un Encuentro rioplatense, que convoca anualmente a las figuras más destacadas de Argentina y Uruguay, realizado muchas veces en Buenos Aires, y que el año pasado se llevó a cabo en la localidad costera de Mar de Ajó. Esto demuestra que, a pesar de la falta de recursos y colaboración oficial, la payada goza de buena salud. "Hace cien años, las crónicas de los periódicos no dudaban en presentar la payada como un arte en extinción. Y todavía seguimos", explica el uruguayo José Curbelo. Por su parte, Jorge Socodatto, payador de 9 de Julio, en la Prov.de Bs.Aires, se alegra porque "existe una camada de payadores jóvenes, que tuvieron incluso la posibilidad de cursar la universidad, a diferencia de muchos de nosotros, que ni siquiera terminamos el primario".
Comentarios basados en un artículo de J.Cargo, otro del sitio deboedovengo.com y un tercero del sitio soygaucho.com.
En cuanto a la música, escuchamos a varios payadores rioplatenses, como los argentinos Roberto Ayrala, Juan Carlos Loto y Jorge Socodato y los uruguayos José Curbelo, Carlos López Terra, Eduardo Moreno, Juan Carlos Bares, Gabino Sosa y Carlos Molina.
Es una realización de Jorge Laraia.