
“Allí donde siempre hay sol, allí está Macedonia” dice una antigua canción popular. Macedonia es exactamente esto, un país pequeño donde siempre hay sol, en el corazón de los Balcanes. Un aspecto (…)
Cada 3 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa. La celebración de este día es una iniciativa de la Unesco que surgió en 1991 a partir de un documento titulado ’Fomento de la Libertad de Prensa en el Mundo’, en el que se reconocía que "una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial para una sociedad democrática". Y la muerte de periodistas es, lamentablemente, un hecho común en muchos países de nuestro planeta. Quizás, un ejemplo paradigmático puede ser la situación que se vive en Bukavu, una ciudad de la Rep. Dem. del Congo, donde en los últimos tiempos han sido asesinados tres periodistas, sin que sus ejecutores sean castigados, una situación que da a conocer este informe que vamos a compartir de la organización Reporteros sin Fronteras.
Traspasada por rivalidades étnicas, políticas y conflictos de tierras, codiciada por sus riquezas naturales, la región, constituida por dos provincias, Kivu Norte y Kivu Sur, es “la matriz de todas las guerras del Congo”, según rezaba el titular del artículo de Angélique Mounier-Kuhn, publicado en el diario francés Le Monde en diciembre de 2008. A lo largo de la década de los ’90 se fue disgregando la dominación del mariscal Mobutu Sese Seko sobre su inmenso país y el ejército corrompido empezó a entrar en decadencia. De Kivi partió la insurrección dirigida por Laurent-Désiré Kabila, que con el apoyo de Ruanda y Uganda, condujo al rápido derrocamiento del dictador de Kinshasa. Poco después estalló una segunda guerra en agosto de 1998, desencadenada por los apetitos políticos y económicos de Ruanda y Uganda, considerando que su apoyo a Kabila no se había pagado suficientemente. Con combates violentos, saqueo de recursos y crisis humanitaria la RDC se transformó, entonces, en el escenario de una guerra que llegó a implicar hasta ocho ejércitos diferentes, y causó 4 millones de muertos en cinco años. En 2003 pareció que finalmente la RDC emprendía una paz duradera. Se retiraron las tropas extranjeras y, bajo la fuerte presión de la comunidad internacional, en 2006 se coronó el proceso de democratización con la elección a la presidencia de Joseph Kabila, el hijo de Laurent-Désiré Kabila, asesinado por uno de sus guardaespaldas. Pero se desatendió la cuestión específica de Kivu. La región ha seguido viviendo en medio de un clima de violencia esporádica, sobre todo la mantenida por un coronel renegado, Laurent Nkunda, que en 2004 se declaró rebelde y en 2006 fundó el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo. Luego, una conferencia de paz, celebrada en enero de 2008 en Goma, la capital de Kivu Norte, suscitó la esperanza de un arreglo que estalló en pedazos en agosto cuando Laurent Nkunda y sus aliados ruandeses lanzaron una ofensiva contra el ejército congoleño, apoyado por las milicias mai-mai. En los limites del caos que impera en el Kivu se encuentra la ciudad de Bukavu. Durante varios años, y todavía en 2003 durante el período de transición política, la capital de Kivu Sur padeció un partido político-militar dirigido por Azarias Ruberwa. En junio de 2004, y como consecuencia de un golpe de fuerza, el general Laurent Nkunda consiguió hacerse con el control de la ciudad. Los rebeldes a sus órdenes sembraron el terror, cometiendo exacciones y saqueos. Finalmente un mes después, el jefe rebelde y sus hombres fueron expulsados por las tropas del gobierno, y se replegaron en Ruanda. Y es en Bukavu donde, en los últimos tres años han asesinado a tres periodistas congoleños. ¿Habrán sido tres crímenes destinados a castigar a periodistas, o a sus respectivos medios de comunicación, por revelar informaciones comprometedoras para los potentados locales? En todo caso, tres asesinatos que permanecen impunes dado que la policía y la justicia se han empeñado en no encontrar a los culpables. O, peor aún, en poner en libertad a aquellos a quienes todo señalaba como responsables directos: políticos, militares, traficantes mafiosos, todos grupos violentos que imponen la ley en Kivu. A pesar de las presiones de Naciones Unidas, la Unión Europea y algunas ONG’s, el gobierno de la República Democrática del Congo y el ejército congoleño se abstienen de restablecer el orden y la justicia. La investigación efectuada por Reporteros sin Fronteras en Kivu, en diciembre de 2008, que hoy comentamos, es de una constatación abrumadora. Didace Namujimbo muerto sumariamente de un disparo en el cuello; Serge Maheshe de una ráfaga en el pecho; Pascal Kabungulu en plena noche, delante de sus hijos… Dos periodistas de la poderosa Radio Okapi y el investigador más célebre de una ONG regional resultaron abatidos, con impunidad, en el espacio de dos años. Sucesos como estos ocurren a diario, o casi, en Bukavu. Cometidos a veces por hombres uniformados. Llevados a cabo con fusiles ametralladores AK-47 de procedencia desconocida, intercambiados por un puñado de dólares o un servicio.
Durante el programa se escuchan interpretaciones de Les Tambours de Brazza, Franco, Groupe Kodia, Faya Tess, Lokua Kanza y Fally Ipupa.
Los comentarios están extraídos del Informe de Reporteros Sin Fronteras de Marzo 2009, en base a una investigación de Ambroise Pierre y Léonard Vincent.
Es una realización de Jorge Laraia.