
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
La pérdida de memoria en los hombres es un síntoma del mal de Alzheimer, un tipo de enfermedad degenerativa de las células cerebrales. Pero ¿es posible que una ciudad pierda la memoria? Después de conocer Cerro de Pasco se podría decir que si. Paradójico, pero lo que fue, ya no es más, en esta ciudad que está obligada a cederle progresivamente su memoria histórica a la expansión minera. Mientras más se agranda el “tajo abierto minero”, la ciudad pierde su pasado pero también su futuro.
Cerro de Pasco es una ciudad del centro del Perú, capital del Departamento de Pasco, situada a 4.338 msnm en el altiplano de la Cordillera de los Andes, alrededor de la mina de tajo abierto más alta del mundo. Se ubica exactamente en la falda del cerro Uliachin y al pie de la laguna Patarcocha, en la región geográfica de la puna, donde está rodeada de montañas y lagunas. Por el año 1567 se empezaron a hacer, en el naciente Virreinato del Perú, los primeros denuncios de minas, siendo la localidad pasqueña una veta ya conocida en tiempo del Imperio Inca donde se explotaba, principalmente, plata. Con la conquista española Cerro de Pasco fue parte de la encomienda encargada a Juan Tello Sotomayor y en 1601, Fernando Tello Contreras, hijo del anterior estableció la "encomienda" del "Gran Mayorazgo de los Tello" por decisión del Virrey Luis de Velasco, dando inicio a las primeras excavaciones mineras en Cerro de Pasco. Durante el siglo siguiente, Cerro de Pasco alcanzó fama por su riqueza mineral, constituyéndose en Patrimonio de la Corona de España. El minero español José Maíz y Arias, descubre abundante plata, enviando grandes caudales a las arcas de la Corte de la Metrópoli. En el gobierno del virrey Luis Fernández y Cabrera, se envió a España cinco millones de ducados procedentes de Cerro de Pasco, por lo que mediante Real Cédula se le otorga el título de "Ciudad Real de Minas" al asiento minero de San Esteban de Yauricocha, y el minero español adquiere el título nobiliario de "Márquez de la Confianza" por sus valiosos aportes al caudal de la corona ibérica. Por fin, en 1771, el virrey Manuel Amat y Juniet concede a la ciudad el título de "Distinguida Villa del Cerro de Pasco". En 1820 se libra la primera batalla por la Independencia del Perú en las faldas de Uliachín, entre las fuerzas patriotas comandadas por el general español, nacionalizado argentino, Juan Antonio Álvarez de Arenales y las realistas, dirigidas por el brigadier irlandés Diego de O’Relly que cayó prisionero. El 7 de diciembre de 1820, el general Arenales proclamó la independencia de Pasco y nombró alcalde mayor y juez de la Patria al ciudadano cerreño Ramón de Arias. Se habían ido los españoles, pero, en 1902 llegan otros conquistadores: se inician los trabajos mineros a cargo de "Cerro de Pasco Investment Company" de Nueva York. Tres años después la antigua y desaparecida fundición "Smelter" de Tinyahuarco, produce barras de cobre ampollado que se embarcan y son tratados por la "American Smelting and Refining". En 1915 se instaura la poderosa "Cerro de Pasco Cooper Corporation" y numerosas empresas mineras de la zona venden sus acciones a la nueva compañía, que en 1951 toma el nombre de "Cerro de Pasco Corporation". En 1956 se da inicio a los trabajos a cielo abierto de "Mac Cunne Pit", que abrió una gigantesca mina y afectó la antigua ciudad de Cerro de Pasco. Y en 1964 se inicia la construcción de la llamada "Nueva Ciudad" de San Juan Pampa, un proyecto que no culminó por las controversias políticas de entonces y la influencia de la Cerro de Pasco Corporation en las decisiones del Gobierno Central. En 1973 el gobierno de Juan Velasco Alvarado expropia la "Cerro de Pasco Corporation", denominándola Empresa Minera del Centro del Perú (CENTROMIN PERÚ). Y en 1999 los capitales privados VOLCAN S.A. adquirieron la mina a la desaparecida empresa estatal Centromin Perú, para explotar plomo y zinc, habiendo heredado el problema social de sus antecesores. Están contaminados el aire, la tierra y el agua, el crecimiento urbano es caótico, y por si fuera poco, la mina se expande y devora casas, hospitales, plazas, colegios y mercados. Se traga la historia de los cerreños. En septiembre de 2008 se aprobó un nuevo plan para ampliar la explotación, el plan L. Ahora Chaupimarca, el corazón de Cerro de Pasco, tiene que desaparecer para que la minera Volcan pueda extraer más zinc, plomo y cobre. Si bien la idea de mudar a toda la ciudad se debate desde hace décadas, recién en diciembre de 2008 los pobladores y el gobierno regional aceptaron la reubicación. Fue entonces que el Congreso peruano aprobó, de manera definitiva, la norma que dispone el traslado y lo declara de interés nacional. Se sabe también que el proceso demorará unos 15 años. Comenzó la cuenta regresiva. El éxodo está cada vez más cerca.
Durante el programa se escuchan interpretaciones de músicos cerreños: Julio Baldeon Gavino y Felix Luquillas, Estampas Andinas de Milpo, Sentimiento Ticlacaino de Oscar Torres, Fortunato Condori, La Pasqueñita, Grupo La Familia, El Cholo Provinciano, Los Jaraneros del Peru, Los Amantes del Cerro de Pasco y Los Mojarras.
Los comentarios fueron extraídos del sitio www.noalamina.org, y de un documento multimedia muy interesante, del diario peruano El Comercio.
Es una realización de Jorge Laraia.