
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
La 7ª. edición del Festival del Desierto se desarrolló en Enero pasado sobre las dunas de Essakane, al Norte de Malí. Este feria, foro y festival, una vez más hizo descubrir a un amplio público la magia del universo Tuareg. Un antiguo oasis, situado al sur del Sahara y a 70km al noroeste de Tombuctú la misteriosa, abrió de nuevo sus dunas con el objetivo de ser mas que uno de los grandes festivales de música, y para hacer revivir la tradición ancestral de las grandes reuniones tamashek, detenidas por las enormes sequías de los años 70 y los rebelión de los años 90. Con este encuentro anual, desean desarrollar económicamente el norte de Malí y reforzar la paz social abriendo las puertas de la cultura tuareg del mundo entero.
Que hayan ido allí, al desierto, desde Bamako, o de otros lugares de África, de Francia, o de América; que hayan ido en avión, en 4X4, apilados a la parte posterior de una pick-up o también, a lomo de camello; que fuesen organizadores, artistas o participantes del festival; que fuesen nómades durante toda la vida o solamente por algunos días, todos se encontraron allí, del 11 al 13 de enero, en ese océano de dunas blancas. Algunos para reunirse, otros para divertirse, algunos para descubrir una cultura, otros para hacer conocer la suya, pero todos con un deseo común: de intercambiar experiencias, y al fin, culturas.
El público acompañó con sus palmas los ritmos de un muestrario perfecto de las músicas de Malí, Níger y Mauritania, con músicos influenciados por Alí Farka Toure, el agricultor mandinga de Niafunke que también interpretaba con su guitarra ritmos tamasheck, que guardan un misterioso parecido con el blues. Afel Bocoum, también de Niafunke, participó en el festival. Desde Timbuktu llegaron Tartit, formados en el exilio mauritano; Desde Gao llegaron Takamba Super Onze, con sus viejas tradiciones tamasheck; y el guitarrista Baba Salah, junto a Oumou Sangare, la mayor estrella de Malí.
Esta edición del festival registró la participación de artistas venidos de otras regiones de África y también de Europa y el resto del mundo, como el italiano Ludovico Einaudi, los franceses Lo’Jo, Blackfire, un grupo navajo del sur de Arizona y el inglés Robert Plant (ex vocalista de Led Zepellin), que hizo su Win my train fare home, una pieza con retazos del viejo blues del Delta.
Idea y conducción: Jorge Laraia