
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
Hoy escuchamos música de Rumania, donde Vlad Tepes es considerado un héroe nacional. Este personaje con una historia que es apasionante, fue convertido además en un extraño y famoso personaje literario. En Rumania es un héroe nacional y de la lectura de su vida, descartando su extrema crueldad, se pueden extraer enseñanzas. No es conveniente juzgarlo por los parámetros actuales, hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos en España acababa la Reconquista. Y no sólo en España, sino en toda Europa, empezaba a actuar la Inquisición, que por cierto, fue de lo mas sangrienta.
Vlad Tepes, conocido en su época como "Vlad el Empalador", y ahora conocido en el mundo entero como Drácula, nació y murió en Rumania (1428-1476). Fue uno de los tres hijos legítimos de Vlad "El Diablo", príncipe de Velaquia (antiguo principado danubiano, que formo con Moldavia el reino de Rumania), y nieto de Mircea el Grande, soberano de Velaquia (1368-1418). Vlad Tepes fue uno de los príncipes rumanos que por sus diversas hazañas y su nada corriente personalidad, llamó la atención y ocasionó el interés de forma muy especial no solo de sus contemporáneos sino también de la historia y literatura actuales.
Para algunos historiadores del tema, Drácula fue un heroico defensor de los intereses e independencia de su país y del cristianismo, mientras que para otros se trataba de un caso patológico, el de alguien que torturaba, atormentaba y por supuesto mataba para divertirse, por puro placer. En aquellos tiempos, el trono de Velaquia estaba amenazado desde el exterior por los turcos y húngaros, y en el interior por los nobles ávidos de poder que luchaban entre ellos con un salvajismo y ferocidad enormes. La trágica muerte de su padre, que fue ejecutado en 1447, obligó al joven Vlad a ponerse al lado de los turcos, con cuya ayuda accedió al trono de Velaquia en Septiembre de 1448. De la vida de Vlad se conoce muy poco hasta el año 1456. En esa fecha y luego de una serie de aventuras, Draculea vuelve a reinar y a garantizar a sus súbditos la protección contra los turcos y el libre comercio mas allá de las montañas de Velaquia, a cambio de que estos le prestaran ayuda en caso de guerra. El hecho de que el nuevo príncipe obraba con "demasiada independencia" dio la voz de alarma a los húngaros y alemanes los cuales fueron modificando su actitud, llegando a solicitar el 14 de Febrero de 1457 a sus súbditos que apoyaran a otros pretendientes. No tardaron en iniciarse una serie de alianzas e intrigas, acompañadas (como podía esperarse) de lealtades y traiciones.
En el año 1459, Draculea ordenó empalar a algunos rebeldes destacados y arrojar al fuego a otros, siendo este el macabro y tortuoso inicio de su carrera de crueldades. Consolidado su trono, "El Empalador" se alzó contra los turcos a los cuales no les pagaba los tributos que estos exigían desde hacía tres años. Enfurecido, el sultán Muhammad II, el conquistador de Constantinopla, dispuso de un gran ejercito de unos 250.000 hombres y una flota dispuesta a remontar el Danubio. Vlad no podía oponer más de 10.000 hombres y recurrir a tácticas como la guerrilla y la "tierra quemada". Tras sufrir muchas bajas, Muhammad logra el arresto de Vlad que fue encerrado durante doce años. Las circunstancias que permitieron a Vlad, librarse de la prisión no están muy claras, pero lo curioso y por otro lado cierto, es que Draculea volvía a ocupar su trono el 11 de Noviembre de 1476.
Semanas mas tarde, los turcos lo sorprendieron desprevenido con una escolta de sólo 200 hombres (de los cuales sólo sobrevivieron 10 para contarlo) y le dieron muerte. La cabeza de Vlad fue enviada a Estambul y exhibida públicamente. Drácula y el vampiro es todo un mito. Hoy día está más que claro que Vlad Tepes no fue un vampiro ni bebía sangre ni se convertía en murciélago ni ninguna de esas cosas. A pesar de todo, existen algunas similitudes: el significado de Drácula (hijo del Diablo) o su decapitación, pero no lo bastante importantes como para sostener esa idea. Vlad Tepes está considerado como un héroe nacional en Rumania por su resistencia a las invasiones turcas, algo así como el Cid en España. Quizá Bram Stoker, el escritor de Drácula, eligió al personaje por ser un individuo realmente malvado que vivía en una zona donde el mito del vampiro estaba muy arraigado. No en vano, Bram Stoker es un personaje profundamente odiado en Rumanía. Porque para los rumanos, Drácula seguirá siendo el hombre que protegió a Rumania de las invasiones turcas y que la libró de la dominación húngara.
A lo largo del programa se escuchan interpretaciones de Fanfare Ciocarlia, Taraf Mociu, Taraf de Haiduks, Stanciu, Gica Peterscu, Constantin Gherghina, la Orquesta de George Vancu, Florea Pascu, Romica Puceanu y Dumitru Farcas,
Es una realización de Jorge Laraia.