
“Allí donde siempre hay sol, allí está Macedonia” dice una antigua canción popular. Macedonia es exactamente esto, un país pequeño donde siempre hay sol, en el corazón de los Balcanes. Un aspecto (…)
“2 Ihu Kewere Rezar” es una misa indígena cuya composición pertenece a Marlui Miranda y es una adaptación de la música indígena de las tribus Aruá, Tuparí y Urubu-Kapor. Fue presentada y grabada en vivo el 8 de junio de 1997, en la catedral de San Pablo en conmemoración de IV centenario del fallecimiento de José de Anchieta, el misionero jesuita español, también conocido como el Apóstol de Brasil. Según las propias palabras de Marlui, esta misa Kewere es una catequesis en sentido inverso, algo que podría haber servido como misa para los jesuitas del siglo XVI, como forma de traducir los conceptos cristianos para el sagrado campo indígena.
Invitada a Londres por la Universidad de Londres, la mayor cantante de música indígena de Brasil habló sobre el placer de realizar lo que ella llama la tarea de su vida. Pero también de su soledad, en un Brasil donde la cultura indígena parece estar perdiendo terreno y donde ella lucha por defender los derechos intelectuales de las canciones de sus antepasados. Marlui Miranda tiene una edad indescifrable: hay momentos en que parece una adolescente; otros, una mujer madura. Debajo de sus pinturas de urucum, una planta originaria del Amazonas que utilizan los indígenas para protegerse del sol, sus ojos castaños tienen aún más misterio: mirarlos, y escuchar su voz hechizada mientras se contonea al ritmo de ancestrales canciones indígenas, sumerge el corazón en una Amazonia escondida en el misterio y en el tiempo. Una selva en la que arriesgó su vida para sacar a la luz los misteriosos sonidos que nacen desde hace miles de años con la savia de los vegetales y que, sin embargo, fueron históricamente dejados de lado en Brasil y en el mundo. En el reportaje cuenta que empezó con esto de recuperar las canciones de los indios de la Amazonia, buscando conocer sus raíces. Consiguió una colección de grabaciones que había realizado hace casi un siglo un sacerdote salesiano de origen italiano, en el río Negro, en plena Amazonia. La colección estaba muy estropeada, abandonada. Después pasaron treinta años, hasta que un día un grupo de indígenas suruís que conocía sus CD de música indígena la invitó a ayudarlos a grabar un CD con sus ritmos. Les enseñó cómo grabar, e hicieron talleres de vocalización. Ellos cantaron, editaron el CD, todo. Cuenta que el cacique de la tribu colaboró mucho. Y termina el reportaje con esta pregunta del periodista: Por tu trabajo en defensa de la música indígena, el ex presidente Cardoso te entregó la medalla nacional del Mérito Cultural. ¿Recibes el mismo apoyo de parte de Lula da Silva? A lo que Marlui contestó "El actual gobierno nos está ignorando. No hay trabajo para mí en Brasil, porque no hay plata circulando y hay poco interés del gobierno. Yo dependo de becas, como la Guggenheim; de conferencias como ésta, aquí y en universidades de los Estados Unidos y otros países."
Es una realización de Jorge Laraia.