
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
Esta definición como “El corazón musical de Africa Occidental ” está sacada de unas declaraciones de la cantante maliense más conocida en el mundo, Oumou Sangare, orgullosa de su cultura musical ‘wassoulou’ y de ser el símbolo de la liberación de la mujer en su patria y en los países limítrofes. A Mali se la considera como la ‘Irlanda’ africana, o la ‘Cuba’ americana, ya que la generación de músicos con prestigio internacional es sobresaliente.
Muy poca gente en Occidente escucha hablar de la música y la cultura de Mali, un país desértico y sin acceso al mar, ubicado en el nor-occidente de África. A pesar de su poca difusión por estas latitudes, Mali posee un riquísimo acervo histórico y cultural que se manifiesta particularmente en las letras y la música. Musicalmente hablando, Mali ha dado origen a músicos de gran renombre que han sabido llevar la herencia de su cultura mas allá de las fronteras de su país. A lo largo del programa vamos a compartir algunas composiciones musicales a modo de introducción a la fecundidad de la música malíense. Pero además, de la música, que intérpretes actuales procuran difundir, con éxito, a todo el planeta, Malí tiene un inmenso y desconocido bagaje cultural, fundamentalmente en la mítica ciudad de Tombuctú, durante mucho tiempo una encrucijada comercial en la época de las caravanas, que la hizo sede de una intensa vida intelectual. Durante su edad de oro, miles de libros fueron escritos a mano, sobre cortezas de árbol, omóplatos de camello, piel de oveja o papel proveniente de Oriente y después de Italia, que luego quedaron abandonados al polvo del desierto. Hoy se comienza a exhumarlos, y emerge así una apasionante historia hasta ahora ignorada. Hablar de la música de Malí obliga a hablar de los Jelis y las Jelimu solu. Pero, ¿Quiénes son? Son los ‘griots’, denominación más extendida en África para calificar a los cantantes. En Mali, jelis son hombres y jelimu solu las mujeres, y su entronque es la clase social Kouyaté, que son únicamente músicos, bajo el mecenazgo de los hombres libres o nobles descendientes de la estirpe de Sunjata Keita y sus generales. Los jelis alaban las glorias de sus reyes, entonan cantos épicos de la cultura mande y de sus grandes héroes, son consejeros de sus mecenas, negocian en su nombre asuntos económicos y políticos, entretienen las veladas y arreglan matrimonios. Toumani Diabaté los define como “el hilo que teje”. Si nos referimos a la música de Malí, se hace obligatorio hablar de sus grandes nombres y discos. Así como mencionamos mas arriba a Salif Keita, el otro gran músico de Mali es Toumani Diabaté, amante tanto de las fusiones como del toque puro, ortodoxo. Con el grupo de fusión flamenca Ketama registra un álbum puente entre el flamenco aperturista y las sonoridades de Mali, en una obra básica de la música étnica. Con el bluesman norteamericano Taj Mahal editó un muy buen disco, ‘Kulanjan’, una exploración sobre las conexiones entre el blues y la música del occidente africano. El mismo sentido tiene el recopilatorio ‘Mali to Memphis’, del sello Putumayo, donde se muestran el blues de John Lee Hooker, Guy Davis, Muddy Waters, entre otros, y su parentesco con Habib Koité, Rokia Traeré, Boubacar Traeré, Lobi Traoré y Baba Dian, todos músicos de Mali.
Comentarios extraidos de un artículo de Fernando Blanco para la revista Pueblos nº37 y párrafos de una nota de Jean Michel Djian y traducida por Lucía Vera para Le Monde Diplomatique.
Durante el programa se escuchan interpretaciones de Boubacar Traoré, Rokia Traore, Amy Koita, Mah Damba, Salif Keita, Bassekou Kouyate & Ngoni ba, Lobi Traore, Ali Farka Toure & Toumani Diabate, Oumou Sangare, Kandia Kouyate, Habib Koite y Cheik Tidiane Seck.
Es una realización de Jorge Laraia.