
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
La música sueca ya no volverá a ser lo mismo desde el surgimiento de Hedningarna. Sin el menor ápice de sentimentalismo, sus integrantes desnudan sus raíces de tal forma que su labor no desemboca necesariamente en la antigua música nórdica, sino que tiene fibras y raíces que la conectan con las guitarras de rock estridentes, los bucles repetitivos de la música tecno, los sones celtas de Irlanda y toques orientales.
Hedningarna busca la onda más básica, un sonido primitivo, una especie de matriz rítmica en la que la polska y el tecno llevan un mismo destino. Los integrantes del grupo se niegan a quedarse quietos en su sitio. Avanzan hacia las primeras filas del público, guiando su baile más allá de los graneros rurales y de las fiestas, en dirección a algo que todavía no se ha oído. La misma palabra "hedning" (pagano) ya implica una cierta infidelidad. Algunos lo podrán negar, pero creo que nuestro país, al igual que muchos otros, también en el terreno musical ha aceptado la colonización por parte de las opciones anglosajonas. Sin embargo, poco a poco nos estamos abriendo a música proveniente de otros lugares y cantadas en otros idiomas. Y no solamente de Asia o Africa; Escandinavia también se está mostrando como algo innovador ya que diferentes artistas llegan con las propuestas más diversas. Como la que representa Hedningarna, un magnífico grupo que une en su música lo tradicional de Suecia con la magia de las voces finlandesas. También, la propuesta de Hedningarna es otra de las que pone de manifiesto el hecho de que la música escandinava se está animando a la hora de traspasar fronteras. Si durante una época solamente los músicos de pop y rock de Suecia y Noruega eran capaces de echarse al camino y salir del frío, los creadores de la música tradicional están siguiendo sus pasos poco a poco. Como dicen: “Cuando empezamos no creíamos ni siquiera que nuestro proyecto fuera a hacerse popular en Suecia. Al visitar Alemania por primera vez, fue cuando vimos que el público aceptaba nuestra propuesta de buen grado y que a la gente le gustaba. Entonces vimos que esto podía crecer. “Lo que queríamos en principio era trabajar con música e instrumentos tradicionales, pero llevando esa música un poco más allá de lo habitual. De ese modo desarrollamos instrumentos que ya no existían y los acoplamos a un concepto musical que tuviera un matiz más actual. No queríamos hacer música de la edad de piedra, sino acompañar su sonido con los aportes de la tecnología. Luego nos encontramos con las vocalistas, que trabajaban también en un terreno que no era muy habitual dentro del folk finlandés. Vimos que, uniendo nuestras fuerzas, podíamos reunir dos estilos: el folk finlandés y el folk sueco”, sigue diciendo Anders Stake, uno de los tres componentes originales de Hedningarna (Los paganos). Anders fue, junto a Björn Tollin y Hâllbus Totte Mattsson, quien puso en marcha este peculiar proyecto a finales de los años 80, que bucea en las raíces de la música nórdica para producir un sonido que no siga las tendencias del folk más tradicionalista.