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La música como una forma de resistencia en el pueblo palestino.

4 de octubre de 2012. Porque muchos palestinos hacen su música con un sentido claramente político, ya que cuando la propia existencia está en entredicho, cuando el futuro no llega, el pasado se niega y el presente se banaliza en conciertos de fraternidades, la música y la vida, ¿admiten otra lectura que la política? En palabras de la cantante Reem Kelani: “Yo, como palestina, soy. Existo. No quiero dar testimonio de nuestra condición de víctimas, sino de nuestra existencia. Nosotros, los palestinos, existíamos en el pasado, existimos en el presente y espero de todo corazón, que sigamos existiendo en el futuro”.



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Producción: Radio Calf-Universidad FM 103.7   |   Duración aproximada: 58:33

“Yo existo.” Estas palabras de la cantante Reem Kelani parecían sonar dentro del coche que llevaba a la periodista desde el aeropuerto de Tel Aviv (Israel) hasta Jerusalen Este (Palestina). El significado de estas declaraciones de la cantante palestina residente en Londres, recogidas en el primer número de la revista Sons, apenas alcanzan su dimensión leídas desde nuestros países, donde parece imposible negar la existencia de Palestina. Pero en aquella carretera, rodeados de coches, signos, banderas israelíes, yendo a un país que jamás se nombra en los indicadores, cruzando un territorio que muestra rastros furtivos de una desaparición que se niega a pesar de las piedras, a pesar de los documentos de ambos bandos, a pesar de la lógica, a pesar de los recuerdos, a pesar de los rastros innegables que los y las palestinas han dejado sobre el terreno… allí las palabras de Reem Kelani adquieren la fuerza devastadora de la evidencia: no hay un solo espacio de la Palestina histórica, ni un solo espacio en los territorios ocupados, donde la Palestina actual pueda ser. No hay tregua: Palestina no consigue existir. Decepcionados por unos acuerdos de Oslo que se han demostrado malintencionados, como advirtió el intelectual palestino Edward Said, y como han acabado reconociendo los nuevos historiadores israelíes, arrinconados en un contexto político que sólo permite escoger entre la inoperancia o el fanatismo, los y las palestinas se aferran a la última arma de resistencia posible: el simple hecho de existir, de seguir siendo. La historia de la música palestina, de la música palestina con conciencia nacional, no se puede entender sin la voz de Mahmoud Darwish. Figura capital de la intelectualidad palestina, junto con Edward Said, los poemas de Darwish como “Mi madre”, “El Pasaporte” o “Rita y el fusil”, puestos durante los años 70 y 80 en la voz del libanés Marcel Khalifé, se convertido en los auténticos himnos del país negado. Los años y la batalla perdida han convertido Marcel Khalifé en un laudista que ya no canta o canta poco. Quizás convencido al final de que la existencia en sí ya puede ser una forma de lucha, o quizás ahogado en la compleja espiral de relaciones de amor y de odio, a menudo simultáneas, entre los libaneses y los palestinos, en Khalifé ha callado pero, en cualquier caso, su aportación a la identidad palestina es firme y perdurable, y se extiende en las conciencias y los cantos de las familias de todos los países árabes. Otro laudista y cantante brillante es Moneim Adwan. Nacido en Gaza, su biografía oficial recoge el hecho de que en 2004 actuó en el Festival de Músicas Sagradas de Fez, en Marruecos. Lo que no dice es que lo hizo solo, sin el apoyo de sus músicos, a los que el ejército israelí había impedido la salida de Gaza en el último momento. Después del concierto manifestó en tono desesperado: ”Ha sido muy duro, todo mi programa dependía de mis músicos y de repente he descubierto que no les dejaban venir. Es política y es política de la dura, pensábamos que eso eran cosas contra los guerrilleros pero no, es una guerra contra la humanidad, contra las cosas sensibles, contra la música, ¿te puedes imaginar?”. Una línea similar se planteó El-Funoun, el grupo más reconocido de danza ”dabke“ y otras expresiones tradicionales. Según la coreógrafa Noora Baker, “para nosotros danzar es nuestra manera de resistir a la ocupación. Como pueblo ocupado tenemos el derecho a resistir, sea como sea, violentamente o no violentamente. Yo no puedo llevar una pistola y matar. Pero puedo danzar. Intentamos probar que venimos de una herencia, que existimos, que nuestros abuelos, nuestros bisabuelos, los re-bisabuelos existían, que vivimos y que moriremos en esta tierra”. El director del grupo, Khaled Katamesh, es claro ante la pregunta de si bailaría junto con una compañía israelí: “¿Has visto un preso bailando con su carcelero?” . La cantante palestina Amal Murkus, vive en territorio israelí, como parte de los llamados “palestinos del 48″. Sus colaboraciones con músicos israelíes han sido controvertidas: ”Tengo relaciones con cantantes y músicos israelíes con los que he cantado sobre la paz entre árabes e israelíes, y la importancia de crear paz. Todo esto fue antes de la Segunda Intifada. Pero ahora no tiene ningún sentido ya que la situación política ha cambiado, y la paz no ha llegado”. Entonces, una duda: ¿es posible la colaboración artística entre palestinos e israelíes? El director académico del Conservatorio de Musica Edward Said, de Ramalah, Ibrahim Atari lo tiene muy claro: ”Mucha gente nos pregunta a los palestinos si tocaríamos con israelíes, y saben perfectamente la respuesta. ¿Por qué me la hacen? Yo no tengo ningún problema con tocar con músicos judíos, pero sí con israelíes. Es muy sencillo: el día que yo pueda ir a cualquier lugar de mi país sin problemas, el día que yo pueda ver a mí mujer y mis hijas sin problemas, ese día tocaré con un músico israelí. Cuando tenga mi libertad … Pero con un muro rodeándome, ¿cómo quieres que toque con un músico israelí? ¿Tú lo harías? ”. Comentarios extraídos de un trabajo de Brigitte Vasallo y Sàgar Malé, publicado originariamente en la revista Sons de la Mediterrània. Durante el programa se escuchan los siguientes intérpretes: 01 - Reem Kelani - Yafa, 02 - Reem Kelani - Sprinting Gazelle, 03 - Le Trio Joubran - Saraab, 04 - Le Trio Joubran - Sur cette terre - Faraadees, 05 - Marcel Khalifé - Ummi (My mother), 06 - Fairuz - Jerusalem Zahrat Almadaen, 07 - Moneim Adwan y Françoise Atlan - Gacela (Nawah), 08 - Sabreen Group - About a man.mp3 09 - El-Funoun - Zareef atoul, 10 - DAM - Meen Erhabi (Whos the Terrorist), 11 - Amal Murkus - Naa’naa’ ya naa’naa’, 12 - Sabreen Group y Kamilya Jubran - On wishes. Es una realización de Jorge Laraia.

Planeta Musical Sur
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