
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)

"Mas antigua que la historia, mas antigua que la tradición, incluso más antigua que la leyenda, y parece el doble de antigua que todo ello junto." Mark Twain.
En la actualidad, Benares está considerada la ciudad más sagrada y el principal punto de peregrinaje para los hinduistas. La categoría de ciudad santa proviene de la creencia de que una de las cinco cabezas del dios Brahma consiguió descansar al llegar a esta ciudad. Además, según el hinduísmo, la mano izquierda de Sati, una de las reencarnaciones del dios Shiva cayó en Benares. Cada una de estas divinidades tiene su propio templo en la ciudad.
Según el hinduismo, todo aquel que muera en Benares o a menos de sesenta kilómetros de la ciudad, queda liberado del ciclo de las reencarnaciones y entra directamente en el Nirvana.
Como escribió el mexicano Hari Camino: Después de conocer Benares es probable que se pierda la capacidad del asombro, tal como sucede frente el Aleph de Borges. Una vez contempladas todas las facetas del universo desde todos sus ángulos condensados en un punto imposible, el resto del mundo se convierte tan sólo en su tímido eco.
La ciudad de Kashi ("la luminosa") es una reliquia viviente latiendo con el ritmo atemporal que le dió el Dios Shiva al fundarla. Después de varios milenios ha logrado abarcar las cuatro dimensiones, un afirmación que para los hindúes se traduce como "kashi ka kanakar, kanakar shankar hai: cada piedra de Kashi es el propio Shiva".
Es un lugar para explorar con la intuición a cada instante pues su estela de santidad se desvanece antes que el humo del sándalo y otras veces se esconde bajo una capa de polvo, haciéndola invisible para el más escéptico. Cada acto, palabra u objeto es tan religioso para sus habitantes como enigmático para los extraños. Aun así viajeros de todas las épocas han recalado en este puerto espiritual de la India para atisbar algún reflejo de la eternidad en su espejo sin fin.
Idea y conducción: Jorge Laraia