
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
El día 11 de octubre es motivo para que en casi todos los países de América latina, se conmemore el último día de la libertad americana, en actos encabezados generalmente por representantes de los pueblos originarios. Por otro lado en los calendarios de nuestros países, sigue siendo el 12 de octubre la fecha marcada para celebrar el día de la raza. Entre ambos extremos, algunos prefieren, eufemísticamente, referirse a ese acontecimiento como el día del encuentro entre dos culturas. Y la música no esta ausente de ese revisionismo histórico que recorre nuestro continente. Un ejemplo de ello es La Cantata Mapuche, del músico chileno Elías Beltrán.
En nuestra lejana niñez el día 12 de octubre, era indiscutiblemente, el Día de la Raza. A medida que fue avanzando el siglo XX, sobre todo luego de la segunda mitad, el mundo fue cambiando su perspectiva del presente y del ayer. Y Latinoamérica no escapó a ese espíritu revisionista, por lo que surgió una visión crítica sobre una historiografía monolítica. Distintas miradas han echado luz sobre el proceso abierto después de la llegada de los europeos a América y no se ha logrado obtener una única visión de los sucesos. Esto es una muestra de lo difícil que resulta poder navegar por el pasado dejando de lado las ideologías y subjetividades. Porque, cuando interrogamos el pasado lo hacemos, casi sin darnos cuenta, desde el presente y buscando respuestas para la realidad en la que vivimos. Los historiadores revisaron el pasado y de acuerdo con sus posicionamientos ideológicos han llegado a diferentes conclusiones. Así el proceso de Conquista y Colonización cayó en una encrucijada maniquea: genocidio o progreso. Están aquellos que consideran que la misión evangelizadora junto con otras prácticas occidentales ayudaron para que los pueblos originarios superen el estado embrionario en el que se encontraban. Mientras que otros, entienden que las prácticas europeas sólo sirvieron para destruir física, moral y culturalmente al nativo.
Con respecto a la presencia de los europeos en América, dice el historiador argentino Felipe Pigna: Hoy a más de 500 años, la conquista sigue, y sigue la lucha desigual de los mapuches contra el emporio Benetton, dueño de 900.000 hectáreas en la Patagonia. En este territorio entrarían varios estados europeos, pero no les alcanza y quieren quitarle la poca tierra que les quedó a nuestros habitantes originarios después del saqueo de Roca y sus secuaces. Y agrega: ¡Nunca Más día de la Raza! ¡No festejemos el saqueo, la violación y el asesinato! ¡Recordemos cada 11 de octubre a los que nos antecedieron en esta tierra y que enseñaron a sus hijos a cuidarla porque, como dice un proverbio mapuche, nadie es dueño de la tierra, la recibe en préstamo cuando nace y la debe devolver a la naturaleza más próspera y fértil cuando se va.
Con una dilatada carrera artística, que lleva más de 40 años, el creador de la Cantata Mapuche, el cantante, compositor, investigador folclórico e instrumentista Elías Beltrán es director de la Academia de folklore que lleva su nombre, y director durante 17 años del grupo folclórico Puente de Cal y Canto. Por su parte, la “Agrupación Folclórica Elías Beltrán” es una agrupación que tiene como objetivos principales investigar, preservar y proyectar los fenómenos folklóricos de Chile y América, y en este sentido, la agrupación ha realizado durante varios años presentaciones de danzas y canciones tradicionales de las distintas zonas culturales de Chile y de América. De todas ellas, cabe destacar la presentación de la obra musical “La Cantata Mapuche” que ha obtenido innumerables premios y reconocimientos como por ejemplo de la Corporación de Desarrollo Indigena, de la Asociación Mapuche “Folilche Aflaiai”, de la Asociación Mapuche “Quetrahue”, del parlamento Mapuche “Corporación KOYAKTU”, de la Federación de Gauchos de Mendoza, y el premio “FOCDE”, de la Municipalidad de Maipú, entre otros.
Es una realización de Jorge Laraia.