
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
Canciones cuyas letras hablan de Cuba y de España, del mar, de las olas, de barcos de vela y de capitanes, de bohíos, cafetales, platanares, de mulatas y de negros, de añoranzas, de amores imposibles, playas de fina arena, de golondrinas, de despedidas, de atardeceres y de todo lo bello y lo humano, que la imaginación de los compositores de todos los tiempos han sido capaz de transmitir en este género denominado habaneras. Dicen que desde que los marineros españoles escucharon por primera vez la habanera, la asumieron como suya cantándola en la mar y en tierra. Es música de las denominadas de "ida y vuelta", que tiene su origen durante el siglo XIX, en los marineros y emigrantes españoles retornados de Cuba que cantan con nostalgia recuerdos de aquella tierra.
El dominicano Germàn Santiago, afirma que el origen de la habanera es aún hoy confuso e incierto y mientras una mayoría sitúa su nacimiento en Cuba, otros dicen que fue en España. Lo que si se sabe es que durante los siglos XVIII y XIX, hubo un constante intercambio comercial entre la llamada “madre patria” y América, especialmente con la mayor de las Antillas. Hacia la isla caribeña partían barcos desde las costas españolas cargados de todo tipo de productos donde nunca faltaba la música, según señala el musicólogo español Mariano Pérez, quien sostiene que “es muy probable que los marinos mercantes españoles trajeran hasta nuestro país algunos sones cubanos y que durante las largas travesías fusionaran aquellas canciones aprendidas con las propias de nuestro folklore, derivando finalmente en la habanera”. Por su parte, el musicólogo catalán Felipe Pedrell llamó "contradanza antillana" a la fuente de la que surgiría posteriormente lo que en España se conoció luego como Habanera. Pero otros maestros españoles vinculados al género de Habanera, como Manuel Parada o Francisco Grau, encuentran cierto parentesco entre la estructura rítmica del Tanguillo Gaditano y la de la Habanera. Por otro lado, una investigadora cubana, la Dra. Zoila Lapique en su libro Música Colonial Cubana, afirma que La Habanera surgió en el Café de la Lonja, situado junto a la Plaza de Armas, donde se escuchó por primera vez en 1841, cuando en sus salones se ofreció algo diferente, muy novedoso: se trataba de una contradanza, pero en esta ocasión tenía letra. Al principio no se le conoció con el nombre de habanera, sino que la nombraron así cuando apareció en el periódico "La Prensa" una canción titulada El Amor en el Baile, compuesta expresamente para dicha publicación, y donde se escribió: "La música es sin duda el arte más seductor, que más liga al hombre a su patria y hasta a sus objetos más queridos... Por esto hay tanta pasión por los aires nacionales, por eso no hay composición que tanto poder ejerza sobre nosotros, que amemos más, que un aire de la patria. La canción El Amor en el Baile es una canción enteramente HABANERA".
Las habaneras cubanas son interpretadas por Willy Chirino, Compay Segundo, el Trio Matamoros, Liuba Maria Hevia, la orquesta de Perez Prado y Omara Portuondo junto a María Teresa Vera. En tanto que las habaneras españolas las interpretan Maria Dolores Pradera, Marina Rosell, Carlos Cano, el Coral Torrevejense Francisco Vallejos y Nana Mouskouri.
Es una realización de Jorge Laraia.