T
 
El jazz en Alemania, desde sus inicios pasando por el Tercer Reich y hasta la escena actual

26 de abril de 2012. Durante años, los norteamericanos se han sentido avergonzados por no haber sido los primeros en admitir el valor de esa música tan especial llamada, genérica y abarcativamente, jazz. Porque fueron los intelectuales europeos de las primeras décadas del siglo veinte, especialmente ingleses y franceses, quienes reconocieron su importancia y cualidades estéticas. No resulta extraño, entonces, que esta nueva música tuviera mayor aceptación en Europa que en los Estados Unidos. En Berlín, entre los años veinte y treinta, había gran cantidad de bares y clubes, además de los famosos cabarets, en los que se podía escuchar jazz.



201217Planeta_Musical_Sur.mp3
::DESCARGAR::


Producción: Radio Calf-Universidad FM 103.7   |   Duración aproximada: 58:13

Con la llegada del nacionalsocialismo hitleriano, que erigió la idea de una "comunidad nacional" o "comunidad del pueblo" como estandarte fundamental, tras la cual debía alinearse toda la nación alemana, no es de extrañar que una vez en el poder, dicho movimiento se caracterizara por un veloz proceso de supresión y coordinación de todas las fuerzas e instituciones políticas, sociales y culturales. Consecuentemente, para imponer la ideología oficial, el nazismo se valió de un monopolio absoluto de la dirección de todos los medios de comunicación masiva como la prensa, el cine y, fundamentalmente, la radio, alcanzando a través de ellos a todas las expresiones culturales y artísticas, incluida la música. Si compositores de la talla y el nombre de Stravinsky, Hindemith, Schoenberg y Berg fueron prohibidos, y muchos de ellos tuvieron que emigrar de la Alemania nazi, no es difícil imaginar el destino del jazz en tales condiciones: su origen negro y la simpatía que desde el inicio había despertado entre los judíos, lo convirtieron en un blanco fácil de atacar para los encargados de la limpieza y purificación cultural del Tercer Reich, por lo que fueron varios los factores y elementos que hicieron que el jazz no permaneciera a salvo de los dictadores. En primer lugar, el espíritu propio del estilo, que propiciaba el desarrollo de las posibilidades individuales de los músicos involucrados en su ejecución (como la improvisación) y, sobre todo, el aire de rebeldía y libertad que había marcado al jazz desde su misma génesis, en virtud de sus antecedentes musicales: en un principio, en sus formas más rudimentarias y básicas, era la música de los esclavos o hijos directos de esclavos del sur de los Estados Unidos, recién liberados a fines del siglo diecinueve. Desde el punto de vista social, la cuestión tenía a su vez dos aristas. Por un lado, si bien el Swing había alcanzado incluso en Europa un nivel de popularidad asombroso, la gran masa de jóvenes que acudían a los salones de baile, y que conocían las coreografías de las danzas respectivas (fox-trot, o charleston), como así también las letras en inglés de las canciones que escuchaban, pertenecían a la clases media y media-alta. Esto último chocaba de plano con la idea de una "comunidad del pueblo", totalmente uniforme y controlada, que preferiblemente debía reunirse alrededor de expresiones musicales folclóricas, que representaran el "verdadero espíritu alemán". Finalmente, el baile era censurable en cuanto constituía un peligroso medio para la "depravación sexual". El reporte oficial sobre un festival en Hamburgo en febrero de 1940 ilustra con claridad cuando expresaba: "...los bailarines daban un espectáculo desagradable. Ninguna de las parejas bailaban normalmente; había sólo swing, y del peor. En ocasiones dos muchachos bailaban con una chica sola; en otras varias parejas formaban un círculo abrazándose, saltando, batiendo las palmas, incluso refregándose las partes posteriores de la cabeza unos con otros. Se movían compulsivamente, como animales salvajes...". Tras la derrota del régimen nazi, Berlín fue dividida en cuatro sectores bajo administración de los cuatro aliados. En 1948, los tres sectores occidentales de Berlín que estaban bajo control de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, se reunifican en el marco de la República Federal de Alemania, a lo que la Unión Soviética replicó con el bloqueo de Berlín Oeste y la creación de la República Democrática Alemana en 1949, con capital en Berlín Este. En Alemania Occidental, después de la emancipación de ciertos modelos de EE.UU. desde finales de 1960, se balanceó entre el conservadurismo y el desarrollo, y el free jazz apareció después de 1970, por la influencia dominante establecida por músicos como el saxofonista Peter Brötzmann. Sin embargo, el jazz de Alemania Occidental se caracterizó por un amplio espectro de formas de expresión, que se extendía desde los experimentos de Albert Mangelsdorff y Klaus Doldinger, y desde el rock al jazz. Por su parte, los músicos de la Republica Democrática siguieron su propio camino en un campo de tensión entre el control estatal y la identidad artística. Algunos, como el pianista Ulrich Gumpert, desarrollado en el estilo del free jazz, ofrecían un cóctel nacional de la canción popular con el barroco sajón, pero encontraron pocos imitadores después de la caída del Muro. No obstante, aún antes de 1989 y a pesar de los límites políticos, muchos contactos fructíferos entre los escenarios de jazz de los dos estados alemanes, como festivales y giras, facilitaron la fusión de las escenas después de la reunificación. Comentarios basados en un artículo del Dr. Miguel Bronfman publicado por el Instituto de Difusión y Estudios del Jazz de la Universidad de Flores, y otro de Katia Duregger para el Instituto Goethe. En el programa se escuchan los siguientes temas: 01 - Sidney Bechet - Sweet Georgia Brown 02 - Paul Godwin Orch - Jewish Berlin Cabaret 03 - Marek Weber Tanz-Orch 04 - Benny Goodman - Medley 05 - Artie Shaw - Begin The Beguine 06 - Dajos Bela & Orchester - Husch! Husch! Ins Körbchen! 07 - Guy Berry - Musique_ musique 08 - Albert Mangelsdorff - Zores Mores 09 - Ulrich Gumpert - Swing for Two 10 - Klaus Doldinger Passport - Freedom Jazz Dance 11 - Florian Ross Trio - Bye Bye Blackbird 12 - Nils Wogram & Harry Watters - Giant Steps 13 - Carlos Bica & AZUL feat Frank Möbus and Jim Black Es una realización de Jorge Laraia.

Planeta Musical Sur
Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén, y de la Universidad Nacional del Comahue. Su programación general está orientada a la buena música, y a las noticias, principalmente del ámbito local y regional, con un marcado sentido social y popular. En el marco de dicha programación, desde el año 2003 Planeta Musical Sur se emite todos los sábados de 19 a 20 horas, y está dedicado a difundir la música de los diversos países del mundo, exceptuando generalmente a los anglosajones. Los temas musicales son acompañados por comentarios sobre (...) Ver más

Canal RSS/Podcast de Planeta Musical Sur

RSS/Poscast
http://audio.urcm.net/spip.php?page=backend

Archivos anuales:
2014
2013
2012
2011
2010
2009
2008
2007
2006


Esta web es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid (URCM) www.urcm.net