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Dos distintas generaciones en las canciones populares de Eslovenia

11 de abril de 2013. Si se quiere conocer uno de los verdaderos tesoros que posee Eslovenia, este es su música, la música de los inmensos llanos, el sonido de la tamburica, un instrumento que se asemeja a un gran laúd con cuerdas, y los versos amorosos sobre la familia, las personas queridas y la patria, en una muestra de la larga tradición musical de Eslovenia. Pero igualmente posee una excelente música moderna, con canciones que no se mueven de las listas de éxitos, en un brillante enlace entre un sonido tradicional y otro moderno, asegurando así la diversidad de sus escenarios.



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Producción: Radio Calf-Universidad FM 103.7   |   Duración aproximada: 58:40

En esta primer media hora vamos a compartir la música de Vlado Kreslin, nacido en 1953 en Beltinci, un municipio en el NE de Eslovenia, de menos de 10.000 habitantes. Es un cantautor al que ya durante su infancia le gustaba la música, pero en su pueblo no había escuelas musicales, por lo que tuvo que aprender solo. Empezó su carrera en el año 1970, cuando participó en el grupo Apollo, donde tocaba la batería (ahora toca la guitarra). Desde 1973 hasta 1978 integró otros dos grupos, pero su primer éxito lo tuvo en el año 1980, cuando ganó el Festival nacional Slovenska popevka con su canción. Dado que en Eslovenia todos los hombres jóvenes de aquel período, en que Eslovenia formaba parte del estado yugoslavo, tenían que cumplir el servicio militar obligatorio, no pudo consagrarse plenamente a la música. En el año 1991 Vlado Kreslin sacó a la venta su primer álbum, llamado Namesto koga roža cvetí (Por quién florece la flor) y la canción del mismo nombre, que escucharemos a continuación, es todavía uno de sus mejores temas, y uno de los más populares de todos los tiempos. Continuó aumentando su carrera musical, cantando junto a grandes personalidades y cantantes de todos los tiempos como Bono y Zucchero, y en 1997 participó en un concierto organizado por Pavarotti en Sarajevo con fines humanitarios, para recaudar fondos para los niños que estaban siendo víctimas de la Guerra de Bosnia. En los últimos años es famoso especialmente por sus tres conciertos consecutivos, cada año en diciembre, cuyas entradas se agotan ya un mes antes. En la antigua Yugoslavia, parte de la antigua federación del Mariscal Tito era Eslovenia, este pequeño país muy desconocido para mucha gente porque ellos no estuvieron en la guerra de los Balcanes de los años 90, ya que en seis días negociaron fronteras con croatas y serbios. Aún así, muchas familias perdieron miembros porque estaban formadas por bosnios, croatas o serbios que fueron a los frentes. Con una antiquísima historia que se remonta a la Edad de Hierro, asociada al Imperio Romano en el siglo 16 aC, tanto que su actual capital Ljubljana fue fundada por los romanos como Emona, en épocas más recientes formó parte del Imperio Austrohúngaro, y luego de Yugoslavia. Hoy, Eslovenia es un país soberano desde 1991, ubicado en Europa Central, miembro de la Unión Europea, que limita con Italia, con el mar Adriático, con Croacia, con Hungría y con Austria, y tiene una superficie de poco más de 20.000 km2. Para el año 2002, Eslovenia tenía una población de 2.009.000 habitantes, pero su población está aumentando lentamente, casi en equilibrio, tanto que para el año 2012 se calculaba en 2,050,000. La cultura de Eslovenia, al igual que su geografía humana, está compuesta por muchos elementos, siendo los elementos más importantes el eslavo, el alpino y el germano. Eslovenia fue la tierra de numerosos músicos y compositores, incluyendo al compositor renacentista Jacobus Gallus, en el siglo XVI, que influyó notablemente en la música clásica centroeuropea, en tanto que en el siglo XX Bojan Adamič fue un compositor musical de renombre. Por su parte, entre los músicos populares contemporáneos vale citar a Slavko Avsenik, el grupo musical Laibach, y a Vlado Kremlin. Y hablando de Eslovenia, un dato por lo menos curioso. Los eslovenos están cansados de que la confundan con Eslovaquia, y de que su bandera se parezca a la rusa, checa y serbia. Dos países distintos, con lenguas diferentes pero infinidad de veces entremezclados. Eslovenia y Eslovaquia tienen nombres parecidos y sus banderas pueden confundirse con facilidad a primera vista. Las dos naciones tienen una bandera tricolor (blanca, roja y azul) con franjas horizontales. Los numerosos incidentes de protocolo, como cuando al entonces presidente de Estado esloveno, Milan Kucan, le recibieron en Rumania tocando el himno de Eslovaquia, o cuando George Bush, todavía gobernador de Texas, comentó que había recibido al "primer ministro eslovaco Drnovsek", (quien era esloveno), han sido reiterada fuente de desagradables frustraciones nacionales. En esta segunda parte vamos a compartir sonidos del siglo XXI, a través de las creaciones de una joven banda llamada Katalena. Katalena trata del legado de la música folclórica de la zona eslovena, que recrea con un particular estilo. La presunción básica para el trabajo del grupo es la fe en la eternidad de la música popular, que sigue siendo, según la opinión de la banda, parte de la vida de los jóvenes, no como restos muertos, sino como una tradición vital. El objetivo de Katalena es revivir esta tradición, dándole una onda de energía fresca, para sacarlo del subconsciente nacional polvoriento, y publicarlo en forma moderna. No hay muchas experiencias de este tipo en Eslovenia, y el resultado fue una sorpresa positiva. Katalena ha creado una mezcla especial de ritmos de lo viejo con lo nuevo, del patrimonio folk, con el rock y un toque de jazz. Y antes de terminar el programa quisiera referirme a los eslovenos que han llegado a la Argentina. Para comenzar, uno de cada cinco eslovenos vive fuera de los límites del territorio de Eslovenia. Las guerras y las persecuciones políticas han llevado en el pasado a que miles de eslovenos tuvieran que partir a otras tierras, en busca de paz y prosperidad. Uno de estos destinos fue Argentina, que durante tres grandes “oleadas” recibió a miles de inmigrantes de nacionalidad eslovena cuyos papeles de identidad decían Imperio austrohúngaro, o bien Italia, o también Yugoslavia. La primera llegada de los eslovenos a la Argentina se remonta al año 1878, y transcurre hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. La segunda oleada fue la más numerosa, y transcurre entre las dos guerras. Se estima que la componen unos 25.000 inmigrantes. La mayoría de los integrantes de este grupo provienen de la región de Primorska (el Litoral), la región occidental adriática, que en ese tiempo estaba ocupada por Italia, por lo que muchos huyeron de la persecución fascista, y hubo quienes también emigraron en busca de mejores condiciones de vida. Con esta oleada también vino un numeroso grupo de nativos de la región de Prekmurje, y habitantes de la región de Bela Kraina. Finalmente, la tercera llegada de los eslovenos a la Argentina se centra entre los años 1947 y 1949. A esta inmigración se le ha dado en llamar la emigración política eslovena, conformada por cerca de 6.500 personas. Estos inmigrantes llegaron de numerosos campos de refugiados de Italia y Austria, que los albergaron al terminar la guerra luego de que lograran escapar a la persecución comunista. Los eslovenos en la Argentina, a pesar de su reducido número, han alcanzado un gran desarrollo en todas sus actividades sociales, culturales y religiosas. Han fundado una gran diversidad de clubes y asociaciones a lo largo de la Argentina, con un notable compromiso de participación y entrega de sus miembros. Actualmente, y a pesar del tiempo transcurrido desde la última inmigración, sigue reverberando el idioma esloveno en los hogares de la comunidad, única llave fiel que mantiene a la cultura y tradiciones de este pueblo milenario. Comentarios extraídos del portal mexicano elsiglodeltorreon, del sitio del grupo Katalena y del blog Eslovenia corazón, del argentino Carlos Yoder. Es una realización de Jorge Laraia.

Planeta Musical Sur
Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén, y de la Universidad Nacional del Comahue. Su programación general está orientada a la buena música, y a las noticias, principalmente del ámbito local y regional, con un marcado sentido social y popular. En el marco de dicha programación, desde el año 2003 Planeta Musical Sur se emite todos los sábados de 19 a 20 horas, y está dedicado a difundir la música de los diversos países del mundo, exceptuando generalmente a los anglosajones. Los temas musicales son acompañados por comentarios sobre (...) Ver más

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