
Y en este último programa de la temporada les propongo conocer y compartir la acción de Calabriasona, un proyecto creado hace muy poco tiempo, dedicado a revitalizar y a difundir la música (…)
Un concierto en honor a Sandino se llevó a cabo en Managua, en el lugar conocido como La Casa de Los Mejía Godoy.: “Sandino: Santo y Seña” es el nombre del espectáculo que brindaron esa noche Carlos Mejía Godoy y Los de Palacagüina, con un repertorio variado en honor al héroe nacional Augusto C. Sandino, al conmemorar un aniversario más de su muerte. El cantautor Carlos Mejía Godoy afirmó que el nombre del show se debe a que “Sandino representa nuestro orgullo nacional, la dignidad nacional y un ejemplo para cada uno de los nicaragüenses”.
El 21 de febrero pasado se cumplieron 73 años del vil asesinato del nicaragüense Augusto César Sandino, desafiante de los invasores norteamericanos hasta expulsarlos de su tierra amada. A su ejemplar valentía se suma la claridad de sus ideas en la defensa de la causa de los humildes, que lo convirtieron en inspirador y guía de su pueblo. El afán de luchar por un mundo más justo le nació a Sandino desde pequeño, cuando conoció la angustia de arrastrar los pies descalzos y llevar el estómago vacío por las montañas de su país, cargando un jolongo que iría llenando con cada pepita del ’rojito’ arrancada de los cafetos, soñando con el premio de una sopa de frijoles al final de la larga jornada.
Había nacido el 18 de mayo de 1895 en el poblado de Niquinohomo, departamento de Masaya y a los 15 años de edad conoció de la invasión de Estados Unidos para apoyar a elementos serviles que se apoderarían del gobierno, y dos años después bebió en el ejemplo del patriota Benjamín Zeledón, quien cayó combatiendo a los usurpadores. Sandino viajaría por Centroamérica y México, donde su acervo cultural y político se enriquecería con experiencias directas como jornalero en plantaciones bananeras, minas, talleres fabriles y pozos petroleros, mientras asistía a distancia al panorama de ocupación militar de su tierra por parte de la soldadesca estadounidense.
El primero de junio de 1926 ya está en Nicaragua. El 26 de octubre se alza en armas con algunos trabajadores del mineral de San Albino y se incorpora a la causa constitucionalista.
Los años siguientes serán de incesante batallar para la formación de un ejército guerrillero, cuya dotación principal sería el valor y el amor por la justicia para enfrentar en desiguales batallas a los soldados del imperio. ’General de hombres libres’ sería llamado Sandino, y su singular ejemplo de rebeldía trascendería las fronteras de Nicaragua para expandirse por Latinoamérica y el mundo.
En noviembre de 1932, Juan Bautista Sacasa es electo presidente de Nicaragua. El primero de enero del año siguiente triunfa la causa sandinista al retirarse los invasores norteamericanos. Sacasa asume la presidencia y Anastasio Somoza García la jefatura de la Guardia Nacional. Sandino viaja a Managua en febrero y firma un tratado de paz. El escenario queda preparado para la traición.
Idea y conducción: Jorge Laraia