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Antiguas danzas y melodías renacentistas de Hungría y Transilvania

27 de diciembre de 2012. En Hungría, la parte central y más grande del país fue ocupada por los turcos desde el siglo 16 hasta finales de los 17. Sólo las del norte y del este, donde se creó el Principado de Transilvania, fueron las regiones del país que se libraron de la ocupación turca. Y fue en estas regiones donde la música se desarrolló con el sentido europeo, dando a luz las formas superiores del arte de la música. Este programa es sólo una muestra, pero suficientemente rica, de un mundo musical que permaneció casi en el olvido total durante siglos, y que ahora se renueva gracias a este plausible florecimiento del Renacimiento, con una música que cada día nos brinda nuevas y muy gratas sorpresas.



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Producción: Radio Calf-Universidad FM 103.7   |   Duración aproximada: 58:23

Hungría y Transilvania formaron el bastión más exterior de la cultura europea en el siglo 17. El país, dividido en tres partes (territorios de los Habsburgo, dominios turcos, y Transilvania) y desgarrado por las guerras incesantes y las luchas internas, se había adaptado a una forma provisional de existencia de "frontera". Por un lado se hicieron intentos para recuperar la independencia del Estado húngaro, mientras que por otro, la desesperada situación de los siervos oprimidos, hizo de esa tierra el escenario de repetidos levantamientos campesinos. Los eslovacos, que habían sido anexados a Hungría, eran más o menos fácilmente asimilables, mientras que la gente del pueblo se aferraba con mayor tenacidad a sus propias tradiciones. Una confusión de idiomas (húngaro, eslovaco, alemán, rumano y croata) se hablaba en este crisol cultural en la región más extrema del mundo europeo. La vida musical había adquirido formas que se habían conocido en Europa Occidental en los siglos 13 y 14. Músicos errantes, que tenían la condición de vasallos, se presentaban en las cortes de los magnates feudales, pero virtualmente no existía comunicación entre los distintos centros de la actividad musical. Las funciones religiosas y sociales de la música eran más importantes que la estética. Sin embargo, la música folk genuina permaneció libre de este tipo de sofisticación, cuando ideas de Italia, Francia y Alemania fueron llevadas a menudo incondicionalmente por músicos de la corte, a pesar de que también se hicieron numerosos arreglos de ritmos y melodías populares. El disco que estamos compartiendo en esta primer parte del programa, titulado Antiguas danzas de Hungría y Transilvania, e interpretado por el Clemencic Consort, está basado en tres fuentes principales: El Codex Viétoris, el Codex Kajoni, y el Libro Virginal Leutschau. El Clemencic Consort es un grupo de música antigua establecido en Viena, que fue fundado en 1969 por René Clemencic después de que dejara de dirigir a su anterior grupo, el Ensemble Musica Antiqua, con un repertorio que abarca desde la música medieval hasta la barroca. Incluso han interpretado ocasionalmente música contemporánea. La fuente principal de este disco, sin embargo, es el Codex Viétoris, que fue compilado alrededor de 1680 en la región de la frontera húngaro-eslovaca-ucraniana de la Alta Hungría. El Codex, en un momento en posesión de la familia húngara de Viétoris, está igualmente escrito en notación de tablatura, y contiene bailes en parte internacionales, húngaro, checo, danzas folklóricas polacas y eslovacas, denotadas por la palabra griega para la danza, "corea", como también arreglos de las canciones espirituales húngaras y latinas, y un gran número de cantos sagrados eslovacos. La historia de la música renacentista húngara estuvo muy influida por la situación bélica de la época: la lucha contra el Imperio Turco, y los Habsburgos, como también entre los partidos húngaros. Se puede concluir en una frase: que en vez de música instrumental y vocal compuesta, las canciones históricas y bélicas eran la manifestación más importante de su época. Los inicios del renacimiento húngaro, aunque se puede notar su presencia antes, bajo el reinado de Segismundo, datan del periodo de Rey Matías, en los finales del siglo 15. Pero las épocas siguientes fueron muy diferentes y decadentes. Si las circunstancias políticas y culturales no hubieran sido empeoradas, Hungría habría tenido un patrimonio renacentista muy rico. El Rey Matías y su esposa Beatriz eran aficionados entusiastas de la música, tanto como de otras ramas de arte y ciencias. Los mejores músicos de entonces eran huéspedes de su corte, ya que llegaron numerosos artistas de los Países Bajos, Italia y Francia. La pareja soberana consiguió contratar a Pietro Bono, un italiano que tocaba el laúd a la manera árabe, por un par de años, a quien le consideraron el mejor ejecutante del laúd del renacimiento. Es importante de mencionar, que ya en esta época las canciones históricas eran muy populares en la corte. Marzio Galeotto, un humanista italiano, también había observado ese movimiento, cuando era huésped de Matías, comparando a los cantautores locales - quienes interpretaban canciones heroicas acompañadas por laúd - con los de Roma. Pero poco a poco comienza la decadencia del renacimiento húngaro. El rey Ulászló el segundo superó a su antecesor en cuestiones de lujo y contrataba los mejores músicos del continente. Por ejemplo durante del reinado de su hijo Lajos el segundo, el famoso Adrian Willaert era huesped de la corte. Mientras tanto la situación económica y política del país se empeoraba. Después de la batalla de Mochas, un combate que supuso la derrota del ejército húngaro comandado por el joven rey Luis II de Hungría, a manos del ejército otomano, bajo el mando del sultán Solimán el Magnífico, la decadencia y la escisión del país no se podían parar mas, los turcos tomaron la mayor parte de Hungría, y esa situación miserable duraría hasta el fin del siglo 17. Las guerras permanentes no favorecían las artes, perjudicaban a las fuerzas económicas e impedían la evolución de los talleres de músicos, espantando a los maestros y fabricantes de instrumentos. Quien quería aprender música, tenía que ir al extranjero. Así, la música instrumental compuesta en el país apenas ha sobrevivido a la posteridad. Pero la canción histórica era la forma más típica de la música renacentista húngara. Su tradición se origina en épocas remotas y no desaparece al final del periodo, ya que aun hoy en día las cultivan los cantautores contemporáneos. Ese es el único estilo que se conservó a través de los periodos mas atormentados, porque siempre hacia falta cultivar la memoria común, la escritura de la historia. Los cantantes usaban sus instrumentos para acompañar su canto, que era posiblemente siempre improvisado, con melodías variadas. Así, no se conservaron melodías escritas de las canciones, como tampoco parecía importante la distinción de los diferentes instrumentos, tanto que los violinistas y laudistas por ejemplo pertenecían a la misma categoría. Las canciones fueron impresas muchas veces sólo con las letras, y si había melodía acompañada, el intérprete a veces la modificaba. La Camerata Hungárica, de quien estamos escuchando fragmentos de su disco Danzas del Renacimiento tardío de Hungría y Transilvania, se formó en el verano de 1970 por jóvenes músicos húngaros, dirigidos por el intérprete de flauta dulce László Czidra. El número de intérpretes que componen el conjunto (entre 4 y 12) es flexible y siempre está determinada por los requisitos de las composiciones con que forman un programa determinado. Además de interpretar música antigua, la Camerata Hungárica se especializa en la reactivación de la música húngara medieval. La Camerata Hungárica ha dado conciertos en el extranjero continuamente desde el primer viaje a Italia en 1973. Ha participado en numerosos festivales de música antigua y dio conciertos en una larga lista de países, desde México hasta Japón, desde Suecia hasta Sicilia. También hicieron las primeras grabaciones de la música de Transilvania y de los territorios históricos húngaros de los siglos 16 al 18. Una de estas grabaciones, el álbum doble del Manuscrito Vietoris, ganó el Gran Premio de la Academia de París en 1975, y entre 1970 y 1989 publicaron nueve discos. Comentarios basados en notas de BekeCsaba.hu, de andesnevados.blogspot, de grainger.de, de sztaki.hu, de Otto de Greirr para la Biblioteca Nacional de Colombia, y notas del Dr. Rene Clemencic que acompañan al disco del Clemencic Consort, titulado Antiguas danzas de Hungría y Transilvania, editado originalmente por Armonía Mundi en Alemania Occidental en 1978, y reeditado luego en Francia en formato CD, que nos acompañó en la primer parte del programa, mientras que en la segunda media hora fueron fragmentos del disco Danzas del Renacimiento tardío de Hungría y Transilvania, de la Camerata Hungárica. Es una realización de Jorge Laraia.

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