T
 
Algunos apuntes sobre la música tradicional de Bulgaria.

31 de julio de 2014. De acuerdo a la mitología griega, Orfeo y las musas tienen su origen en Tracia, tierra que se encuentra en lo que actualmente es el sureste de Bulgaria, además en parte de Grecia y de la Turquía europea. En la imaginería tradicional, la magia de Orfeo se mantiene viva en la música búlgara, que se considera su heredera, y particularmente en los cantos, de cualidades impresionantes.



201427Planeta_Musical_Sur.mp3
::DESCARGAR::


Duración aproximada: 58:18

Bulgaria es un país situado en la península de los Balcanes, atravesado por esta cordillera de oeste a este. A esto debe la escarpada geografía que constituye la mayor parte de su paisaje. Colinda con las llanuras del Danubio, en el norte; el Mar Negro en el este; Turquía y Grecia al sur. Esta situación geográfica le valió históricamente el ser un punto de tránsito obligado en las incursiones al continente europeo del Imperio Otomano, así como de confluencia de diversas matrices culturales, las cuales se reflejan hoy en la coexistencia en este territorio de más de veinticinco grupos religiosos y seis idiomas, tanto como en sus variadas expresiones artísticas. Esta diversidad no ha impedido la consolidación de una fuerte identidad cultural búlgara, fundamentada en la importante mayoría que representan los miembros de la etnia búlgara que participan de la iglesia cristiana ortodoxa búlgara, identidad cuyo núcleo se mostraría irreductible incluso durante la ocupación turca de cinco siglos, expulsada apenas en el siglo XIX. La música búlgara ha demostrado este fuerte arraigo a lo largo de los siglos, y en ella se mantenían claras reminiscencias del período precristiano. Los cantos eclesiásticos ortodoxos, cuyo origen se remonta al siglo IX, son una continuación de las tradiciones musicales bizantinas, constituyendo un género análogo a la música clásica en occidente, y jugaron un papel importante en el renacimiento cultural que siguió la emancipación nacional del siglo XIX. En forma de canciones, cantatas, y oratorios, transmiten la inspiración mística de las antiguas crónicas, fábulas, y leyendas, algunas en honor a héroes eslavos como Alexander Nevsky, y son interpretados por coros de hasta cien personas. La música búlgara fue quizás el elemento de preservación de la identidad búlgara más fuerte durante la ocupación turca, y mientras que asimiló importantes influencias externas, como las provenientes de Grecia, o los gitanos, desde tiempos muy remotos mantiene lo esencial de su expresión. Hay un sentido de orgullo y rebeldía en su carácter. Dado que fue una de las pocas expresiones de la vida social que no sufrió la censura y la represión durante la ocupación turca, llegó en ocasiones a adquirir matices subversivos, pues las letras de muchas canciones se dedican a las hazañas de los hadjuks, guerrilleros que luchaban en contra del Imperio Otomano al amparo de las montañas del Pirin, en el suroeste de Bulgaria. Particularmente hay un héroe histórico que merece la dedicatoria de muchas canciones tradicionales: Yane Sandanski, maestro y filósofo que luchó y murió por la revolución búlgara. A las mujeres del campo búlgaro no se les permitía cultivar la ejecución de instrumentos musicales, de esto se derivó el que la mujer se concentrara en la ejecución del canto. Los coros femeninos son polifónicos, y se caracterizan por grandes saltos interválicos y la utilización de colores tímbricos a los que el oyente occidental no está acostumbrado, como los producidos por la técnica de “cuello abierto”, o las vocalizaciones de cualidad nasal. Las canciones de amor y las de trabajo a menudo son antifonales. Estas últimas generalmente están compuestas por líneas melódicas largas, sin metro. Acompañan la cosecha y trabajos como coser y bordar, realizados por grupos de mujeres en las horas de la noche, actividad llamada sedenka. Este género de canciones de metro libre, también se extiende a la música religiosa. A este tipo de música se contrapone otro, de ritmos más vivaces, utilizado en danzas, canciones de navidad, y otras canciones de la sedenka. Durante el período socialista que vivió Bulgaria desde el final de la segunda guerra mundial hasta el comienzo de la década de los 90, la música tradicional adquirió gran atención, recibiendo estímulos de parte del estado para su conservación y difusión, tanto dentro como fuera de Bulgaria. Durante este período se formó un importante movimiento coral dedicado a la música popular búlgara, cuyos lineamientos artísticos planteaban apartarse de la práctica tradicional sólo en lo que se refiere a los arreglos, los cuales buscaban aprovechar la afinidad natural de esta música con el lenguaje musical contemporáneo, y poniendo este al servicio de realzar las cualidades inherentes a la música original, de la que se mantenían las melodías originales y las técnicas vocales. La figura que dio nacimiento a esta expresión artística fue el compositor y director Philip Kutev, fundador del primer coro de esta escuela, el Conjunto Nacional de Canciones y Danzas Populares, y realizador de más de quinientos arreglos a tres o cuatro partes. Estos coros alcanzarían fama mundial con la edición de la serie de discos “Le Mystere des Voix Bulgares”. Estos coros recibieron importantes subvenciones del estado socialista, el cual buscaba la consolidación, en medio de grandes transformaciones sociales producto de la industrialización del país, de una cultura nacional de fuertes raíces en la tradición. En este esfuerzo también se crearon orquestas de gaitas y otras agrupaciones de música y danza folclórica. Desde la década de los setenta, es posible realizar estudios musicales como folclorista, o como intérprete de instrumentos tradicionales, incluyendo el canto, en el sistema de educación superior de Bulgaria. Per, a lo largo del siglo XX, la población urbana de Bulgaria ha tendido la mirada hacia el exterior en lo que a sus intereses musicales se refiere. Esto se ha visto dramáticamente acentuado luego de la decadencia del glasnost y la perestroika, y finalmente la caída del sistema socialista y la entrada del país en la vorágine de la economía y la cultura globalizadas. A pesar de constituir un período histórico de poco más de una década, ha tenido consecuencias significativas en la vida musical de Bulgaria. En una doble dinámica destructiva, muchos músicos, ante la ausencia de estímulos económicos locales, adaptan su producción a un mercado occidental de masas, mientras que la población búlgara es asimilada a ese mismo mercado, gracias a la labor alienante de los grandes medios de comunicación, con la subsiguiente inundación del mercado local por música comercial de las industrias transnacionales del arte y el espectáculo. Comentarios extraídos de un artículo de Simón Rodríguez Porras publicado en simonrodriguezporras.blogspot.com.ar. En cuanto a la música, además de los mencionados a lo largo del programa, escuchamos interpretaciones de Olga Borissova, Nikola Parov, el Grupo Sedenka, el Ensemble Sliven, Stefan Dragostinov, del Female Vocal Choir, Yanka Roupkina e Irfan. Es una realización de Jorge Laraia.

Planeta Musical Sur
Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén, y de la Universidad Nacional del Comahue. Su programación general está orientada a la buena música, y a las noticias, principalmente del ámbito local y regional, con un marcado sentido social y popular. En el marco de dicha programación, desde el año 2003 Planeta Musical Sur se emite todos los sábados de 19 a 20 horas, y está dedicado a difundir la música de los diversos países del mundo, exceptuando generalmente a los anglosajones. Los temas musicales son acompañados por comentarios sobre (...) Ver más

Canal RSS/Podcast de Planeta Musical Sur

RSS/Poscast
http://audio.urcm.net/spip.php?page=backend

Archivos anuales:
2014
2013
2012
2011
2010
2009
2008
2007
2006


Esta web es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid (URCM) www.urcm.net