
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Amnistía Internacional denuncia nuevos casos de tortura y malos tratos por parte de militares a migrantes en Ceuta. Hablaremos también de la COP31 (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Una investigación llevada a cabo por el consorcio de periodistas Forbidden Stories —en cooperación con una quincena de medios internacionales— y Amnistía Internacional ha desatado una auténtica tormenta al revelar cómo el software espía de la empresa israelí NSO Group se utiliza para atacar a activistas, periodistas y figuras políticas en todo el mundo. Por otro lado, nos fijaremos en Etiopía, que debe poner fin a las detenciones arbitrarias de activistas y periodistas. Asimismo, hablaremos de la situación del periodista marroquí Omar Radi, que ha sido condenado a 6 años de prisión. Y seguiremos pendientes de Cuba tras las manifestaciones pacíficas para protestar pacíficamente por la economía, la escasez de medicamentos y la respuesta a COVID-19.
Antes de su detención, sufrió el acoso de las autoridades por su trabajo periodístico en el que criticaba las violaciones de derechos humanos y denunciaba la corrupción. Su juicio ha estado empañado por deficiencias desde el principio. Se le ha privado del derecho a preparar una defensa adecuada, se les ha negado a él y a su equipo jurídico el acceso a algunas de las pruebas presentadas en su contra, y se han denegado todas las peticiones de citar a testigos de la defensa en las causas incoadas contra él. Además, lleva casi un año recluido en régimen de aislamiento.
Condenar a alguien a seis años de prisión después de unos procedimientos tan viciados no es justicia. Las autoridades de Marruecos deben conceder con urgencia a Omar Radi un nuevo juicio justo conforme a las normas internacionales.