
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Marruecos dispone de un entramado de vigilancia para silenciar a periodistas y activistas. En las reuniones de la Pre-COP31, los dirigentes (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Pedimos en el marco del debate del Estado de la Nación que se tomen medias para que tragedias como la del 24 de junio en Melilla no vuelvan a suceder. Recordamos que hace un año de las manifestaciones del 1 de julio en Cuba. Denunciamos la falta de atención a las mujeres venezolanas víctimas de violencia de género refugiadas en Colombia y en Perú. Y terminamos lamentando el juego político de Rusia en el Consejo de Seguridad que ha impedido que Naciones Unidas siga atendiendo a personas refugiadas en los campos del noroeste de Siria.
Rusia ha vetado la ampliación de un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría renovado por 12 meses la prestación de ayuda humanitaria transfronteriza al noroeste de Siria
En la práctica, el veto de Rusia, un irresponsable juego político, supondrá la retirada del último balón de oxígeno para al menos cuatro millones de personas que dependen de la ayuda de la ONU para sobrevivir. Esto no sólo agravará la crisis humanitaria, sino que además originará una catástrofe humanitaria, pues los hombres, mujeres, niños y niñas que viven en la zona ya no recibirán más alimentos ni tendrán acceso a servicios esenciales, como alojamiento, agua y atención sanitaria.
El mecanismo de envío transfronterizo de ayuda humanitaria de la ONU, permitía proporcionar ayuda sin la autorización del gobierno sirio. Desde entonces, la ONU ha venido prestando ayuda y servicios a las personas que viven en el noroeste de Siria, incluida la población internamente desplazada.