
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
Investigadores españoles apuestan por la ingeniería genética para crear ejemplares que crezcan rápido y sean menos sensibles al estrés en el Sáhara.