
Una de cada cinco niñas en el mundo se casa antes de cumplir los 18 años. En Malaui esa cifra llega 40 %. Muchos países tienen leyes contra el matrimonio infantil, pero no las hacen cumplir.
Investigadores españoles apuestan por la ingeniería genética para crear ejemplares que crezcan rápido y sean menos sensibles al estrés en el Sáhara.