
En los últimos años, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un foco de extremismo violento, siendo uno de los actores más letales Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin.
La desaparición denunciada de más de 80 críticos del gobierno de Kenia, durante los últimos seis meses (2025), ha provocado una enorme reacción pública en el país.