
Paco López Palomo: "Bases del IV Concurso" IV Concurso de relato breve de Hortaleza "Cruzar la Antártida"
BASES DEL IV CONCURSO Paco López Palomo, representante de Radio Enlace en la (…)

Juan Cruz Martínez: "Consentimiento de cuquis"
III Concurso de relato breve de Hortaleza "Cruzar la Antártida"
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La lengua del sol se repliega en sus rojos moribundos con un lento gesto de lujuria. Pronto volveremos a comer y a aparearnos, amada Blatte. Sí, cada vez se me hace más largo este tormento de espera, esta inquietud de estar sabiéndote en casa, cerca, pero sin verte ni tenerte.
Me llamo Juan. Nací en una casa con perro, gallinas, cerdos, conejos, mulos y una yegua. Perdón, que olvido el chivo. Era una casa fría pese al brasero de picón, una casa que estaba en el 46 de la calle Santiago de Lucena, un pueblo grandote al sur de Córdoba.
Nací allí por voluntad de mi madre. Entonces ella era nacionalista andaluza sin saberlo. El caso es que solo duré cuarenta días en aquella casa y me llevaron a Bailo, el pueblo más marchoso de todo Aragón, según El Heraldo, y puerta de entrada a la Jacetania.
De cuartel en cuartel, el paisaje oscense me fue llevando hasta Los Monegros. Primero a Tardienta, donde me hice incondicional de Baltasar, y después a Sariñena, donde pervive el más árido de mis recuerdos.
Así volvimos al sur. El dolor estaba tras los visillos y del desayuno a la cena todo era luto. Entonces reclamaron al niño desde la capital y pasaron diez años en Madrid sin estar en Madrid.
En el orfanato, comenzó una pasión literaria de ripios juanramonianos y, peor aún, lorquianos. Pero aquello valió para llegar a la Autónoma cargado de papeles y ligar, un solo ligue que aún continúa.
Después, lo normal: mili, prólogos, traducciones, algún librillo, clases, barro, editorial, madera, videoteca, documentación… Y, en medio de todo, el hijo, y con él, el barrio y el barrionalismo.
En muchos teléfonos figuro de manera distinta: Juan Madrid, Juan FAPA, Juan Manoteras, Juan Soci, Juan Periódico de Hortaleza, Juan Radio Enlace, Juan Banco de Tiempo, Juan ASIBdT, Juan Comité…; pero algunos mantienen un solo Juanito.
He «cruzado la Antártida» desde tres lados: colaborador, jurado y concursante. Por eso puedo desmentir que la Antártida sea un lugar frío e inhóspito. Al revés, la Antártida hortalina es todo calor humano.