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Ponerle sonidos electrónicos a las músicas de las distintas culturas de la tierra, hoy es un lugar común. Pero hace veinti tantos años no parecía tan sencillo, ni por concepto ni por facilidades tecnológicas. En 1981 un trío formado por jóvenes alemanes, decidieron ver qué pasaba aplicando las enseñanzas de Kraftwerk y Neu a las músicas folk de diversos continentes, y así nació el grupo Dissidenten y con ellos nació el etnotecno y el etnobeat. Varios años después, uno de los líderes de ese grupo, que fue incorporando músicos magrebíes, el argelino Hamid Baroudi, emprendió su carrera solista sorprendiendo a la audiencia global, con una interesante fusión del pop y ritmos afro-americanos.
Dissidenten es el nombre de este grupo que se formó en 1981 en Berlín, unos años antes de la caída del muro, y que ha estado desde entonces a la cabeza del movimiento de las músicas del mundo, ritmos étnicos, sonido global, etno beat, o como se le quiera llamar. Fueron tres hombres influenciados por los grupos alemanes Kraftwerk y Neu, y pioneros en pasar por la electrónica músicas de diferentes culturas: Friedo Josch (Mainz, 1952), que toca teclados e instrumentos de viento; Marlon Klein (Herford, 1957), batería, percusión y voces; Uve Müllrich (Ruegen, 1947) bajo, laúd, guitarras y voces. Instalada en España su base de operaciones, el grupo continuaría con su trayectoria viajera. De un lado para satisfacer los compromisos en directo que su creciente popularidad les acarrea en Norteamérica. De otra parte, porque sus visitas a la India han sido una constante y, finalmente y como motivo primordial, por su cercanía con Marruecos, auténtico vergel del que extraerán las ideas que luego pervertirán con ritmos electrónicos. Acostumbrados a trabajar con músicos de Oriente Medio, India y África: a juntar un acordeonista vasco con músicos árabes, en 1993 editan el disco ‘The Jungle Book’ , con grabaciones en Bombay y Bangalore, donde colaboran viejos conocidos de Dissidenten como Trilok Gurtu o el Karnataka College of Percussion. Otros discos notables de Dissidenten son ‘Life at the Pyramids’ (1985) o ‘Love Supreme’ (1995). En 2001, celebraron su vigésimo aniversario con ‘2001: A World Beat Odyssey’, disco de remezclas de canciones suyas por parte de varios músicos. Músicos inquietos, los integrantes de Dissidenten residieron en Marruecos, Madrid, USA y la India, en muchos casos recibiendo más que dando ya que absorbieron una multitud de influencias musicales que siempre se reflejaban en la discografía posterior. Cuando se dice que fueron los que inventaron la música étnica electrónica, afirman que “Hay gente que lo dice, pero no sé si fuimos los primeros o uno de los primeros. La estadística nos daría la razón. Y el tiempo también, por el éxito tanto de la parte electrónica como de la étnica. Ambos géneros se han hecho muy populares en los últimos veinte años, aunque las denominaciones son un tanto absurdas porque las músicas van y vienen y todas tienen parte de las demás. Ellos han vivido en diversos países orientales y ante la pregunta de si ¿consideran que Occidente está actuando bien respecto a Oriente en estos tiempos? Contestaron que “La forma no es la correcta, sólo hay que ver lo ocurrido en el mundo. América y Europa son sólo el 10% de la población pero toma las decisiones que afectan al otro 90% del mundo. Por su parte, Hamid Baroudi, nacido en Argelia, se convirtió en líder de la legendaria agrupación Dissidenten con la cual trabajó durante seis años. En este período, el aporte de Baroudi resultó fundamental para lograr el particular sonido de la banda alemana. Tras alejarse de Dissidenten, Baroudi se presentó en solitario con el excelente disco "City No Mad", editado en Alemania por Vielklang, en Francia por Chrysalis/EMI y en el resto de Europa por Barraka Prod. El disco se ubicó al tope del chart europeo de world music en agosto de 1994. En su música, Baroudi se expresa en forma crítica contra la violencia y sus intenciones, tanto en el tercer mundo como en los países árabes. "En mi patria estoy en la lista de ejecución de los fanáticos fundamentalistas, pero a pesar de todo sigo viajando a mi país, doy entrevistas y opino libremente en la televisión. Yo apoyo a mi país con mi arte tanto como puedo", declaró el músico preocupado por la situación de su país.
Comentarios basados en un artículo de David Alcocer y otro de Juan Jesús García para la Revista E-zine.
Es una realización de Jorge Laraia.