Muy lejos de Etiopía, sobre el azul espléndido del Caribe que la rodea, Jamaica pinta virtualmente los colores de una bandera: verde, amarillo y negro, los colores de esa “tierra que amamos”, como dice su himno nacional, aunque la música que suena desde el primer momento en los oídos de quien llega, sea sobre todo el reggae del profeta Bob Marley. Y está garantizado que, a la vuelta, tendrán muchísimo más grabado en los oídos y en su memoria, este ritmo jamaiquino que está destinado a instalarse para siempre.

21 de abril de 2011
| Duración: 58:47

Es sabido por quienes nacieron y crecieron escuchando música, que el norte de la brújula de los sonidos ha sido básicamente (al menos de los ’50 hasta el presente): EE. UU y Gran Bretaña. Los ritmos latinos, africanos y orientales, no han tenido, dentro del mercado musical mundial, mejor lugar que el destinado al de un localismo pintoresco, o al de un efecto agradable que nos regresa digerido por un halo globalizador (por llamarlo de alguna manera) de la mano de músicos "etnógrafos". Habrá quien llame la atención sobre el origen negro del blues, del jazz o del rock. Habrá quien marque la vigencia de los ritmos locales en los diferentes países, o de esos hijos bastardos del rock y el tango, el rock y el candombe o el rock y el flamenco. Sin embargo esto no pretende ser un estudio profundo sobre las corrientes musicales, que como todo fenómeno artístico esta en permanente proceso de interpretación. La intención de éste programa es acercarse a la historia de un caso curioso dentro de esas corrientes. Si el norte es ese bloque hegemónico configurado por los padres del rock ¿De dónde salió Jamaica y su reggae? Tres cosas pueden marcarse a favor de quienes no vean en la difusión del reggae una victoria de lo emergente. Primero, el reggae sólo dio la vuelta al mundo a partir de su difusión a través de las discográficas del "norte"; segundo, el género fue más conocido cuanto más híbrido; y tercero, la lengua del reggae fue el ingles y eso facilitó su "mundialización". Por otro lado, aunque con claras influencias externas, el reggae fue mucho más que un ritmo cansino y pegadizo, calificable o no de original. Si tenemos en cuenta algunas variables y agudizáramos el análisis, encontraríamos en el reggae las características de una práctica cultural emergente. Y para quienes se empeñan en no advertir el cruce entre cultura y política, vamos a hacer un breve recorrido por la isla de Jamaica hacia la década del ’60. En 1962 la isla se independiza del Reino Unido y el rock que llegaba por la inmigración, más la sintonización de radios de la costa este norteamericana, eran la constante; de hecho músicos locales como Jackie Edwards o Laurel Aitken no se diferenciaban demasiado de los artistas continentales. Pero trabajando de manera independiente hubo quienes empezaron a engendrar un sonido particular. Para muchos el primer tema de este género fue la canción Fat Man de Derrick Morgan, el tema que recién escuchamos. Sin embargo, para la mayoría, la primera canción de éste género, el reggae, fue el tema "Do the reggae", de Toots & The Maytals. Cuenta Toots Hibbert, el líder del grupo que: Hay una palabra que solíamos utilizar en Jamaica llamada ’streggae’. Si una chica pasa y los chicos la miran y dicen ‘ ella es "streggae"’, eso significa que no viste bien, que se ve reggay (andrajosa). Las chicas dirían lo mismo de un hombre. Una mañana yo y unos amigos estábamos jugando y dije, ’vamos, hagamos el reggay’. Fue solo algo que me vino a la cabeza. Así que empezamos a cantar ’do the reggay, do the reggay’ (haz el reggay) y creamos un beat. La gente me dijo después que le habíamos dado al sonido ese nombre. Ahora está en el Libro Guiness de los Records. Es en los mediados de los sesenta cuando el sello Island de Chris Blackwell adquiere renombre internacional. Pero los ’70 lo colocaran bien arriba, cuando figuras como Bob Marley y Jimmy Cliff popularizan el género más allá de la isla y zonas de influencia. Y el reggae logra una contundente estética y una prodigiosa solidez en el mensaje, basándose en el rastafarismo. La pertenencia al movimiento rastafari no es precisamente una moda en el cabello, ni el consumo indiscriminado de ganja (marihuana). El movimiento rastafari nació en Jamaica como religión, a partir de la distorsionada comprensión de las doctrinas de Marcus Garvey. La teoría de volver al África llevó a confundir la coronación de Haile Salassie, con la venida de Dios a la tierra para liberar a los sometidos. Y así, los verdaderos "rastas" mantienen sus lógicas culturales: no consumen carne de cerdo, son profundamente religiosos, y sueñan con el regreso en peregrinación a una Etiopía emancipada. La difusión de las ideas del rastafarismo se debe, casi exclusivamente, a la adopción del reggae como su exclusiva forma de comunicar y alzar la voz: "Prefiero la tumba a vivir como un esclavo, tan cierto como que hoy el sol brilla, voy a tener lo que me pertenece" dice Jimmy Cliff en su tema The Harder They Come. Jimmy Cliff fue la primera estrella internacional del reggae, debido en gran medida a su papel protagonista en la película Caiga quien caiga en 1973, de Perry Henzell y a su banda sonora, que incluye una canción de Jimmy Cliff. Una variedad de reggae propiamente rastafari es la llamada roots reggae (“reggae raíz”). Es un tipo de música espiritual, en cuyas letras predomina la alabanza del Dios o Jah (a menudo se exclama Rastafari queriendo decir “Principe Tafarí” (ras es principe en amaharico), que alude al nombre de nacimiento de Haile Selassie I Rey de Etiopia,, Ras Tafari Makonnen, venerado como un profeta por los rastafaris. Otros temas recurrentes en las letras son la pobreza, la resistencia a la opresión del gobierno y las alabanzas a la ganja o marihuana. Hay quien considera que el roots reggae tuvo su cumbre a finales de los años 1970, con cantantes como Johny Clarke, Horace Andy y Lincoln Thompson. Puntualmente, en lo que a la historia del reggae refiere, vale repasar algunos nombres. Burning Spear, a quien estamos escuchando, fue un grupo casi mítico que practicando con exclusividad un canto religioso e hipnótico, trasladaron la concepción rasta casi al límite. Luego su líder (Winston Rodney) disuelve la banda y funda su propio sello llevando al máximo su compromiso religioso, entonando con su voz casi en transe, obsesivos cantos místicos. Por su parte, Sly & Robbie constituyeron la base rítmica más importante del género; acompañaron a todos los grandes y en la actualidad son productores y músicos fijos del estudio Compass Point en las Bahamas donde más de una estrella de rock los busca cuando necesita acompañamiento. Está también Third World: ex miembros de Inner Circle (M. Cooper y S. Cat Coore) tienen como curriculum el haber acompañado a Marley en su gira por Inglaterra; y buscando reconocimiento internacional llegan a colaborar en 1982 con Stevie Wonder en Try Jah Love; siempre en el equilibrio entre la lucha racial y el buen ojo para lo comercial. La lista es quizás demasiado extensa y se corre el riesgo de dejar fuera figuras trascendentales para el género, así que solo avanzaremos sobre un nombre más: es a quien estamos escuchando: Peter Tosh. Winston Hubert McIntosh (Peter Tosh) nació en 1944, compuso entre otros, temas como Get Up Satnd Up y fue uno de los integrantes más reconocidos de los Wailers (el grupo de Bob Marley). Comentarios extraídos básicamente de una nota publicada en canaltrans.com. Y los intérpretes que se escuchan son: Steel Pulse, The Ethiopians, Derrick Morgan, Toots & The Maytals, Bob Marley, Jimmy Cliff, Lincoln Thompson, Burning Spear, Peter Tosh, Bunny Wailer y Horace Andy.
Es una realización de Jorge Laraia.

Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y (…)
Archivos anuales
Canal RSS/Podcast

ÚLTIMAS EDICIONES



201416Planeta_Musical_Sur.mp3
MP3 |53.7 Mio




201415Planeta_Musical_Sur.mp3
MP3 |53.6 Mio




201414Planeta_Musical_Sur.mp3
MP3 |53.3 Mio