
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La no suspensión de la participación de Israel en el Festival de Eurovisión traiciona a la humanidad y pone de manifiesto un flagrante doble rasero. (…)
Esta semana, en nuestro boletín informativo, hablaremos de informe anual de Amnistía Internacional de 2024 que advierte de una crisis global de derechos humanos ante el “efecto Trump”, ya que acelera las tendencias destructivas. El informe pone el foco también en el incremento de los conflictos armados durante el año pasado y los crímenes de guerra cometidos en distintos países. Además, 2024 constató cómo los gobiernos están abandonando a las generaciones futuras, al tiempo que fue un año donde se hicieron esfuerzos decisivos por defender la justicia internacional.
El derecho a la protesta pacífica en España continúa sufriendo retrocesos, con la entrada en prisión o amenaza de cárcel a manifestantes pacíficos, mientras siguen sin cumplirse las promesas de reforma de la Ley Mordaza o el Código Penal. También preocupa la política migratoria con más de 5.000 niños y niñas migrantes no acompañados en las Islas Canarias, que siguen sin estar protegidos de manera adecuada.
Además, Amnistía Internacional señala que la protección de los derechos económicos, sociales y ambientales continúa sin estar garantizada. España seguirá poniendo en riesgo a las generaciones futuras, especialmente en materia del derecho a la vivienda, con unos precios de los alquileres que han aumentado de manera desproporcionada en comparación con el salario medio. La Ley por el Derecho a la Vivienda, resultó ser un avance para los derechos humanos, pero su aplicación no garantiza la protección requerida según las normas internacionales, sobre todo después de que tan solo dos comunidades autónomas, Cataluña y, de forma inicial, el País Vasco, hayan aplicado la fórmula establecida por esta ley para limitar los precios de los alquileres.