
Pieza radiofónica remitida por el E.S.L.A. EKO de Carabanchel, que denuncia en un comunicado intimidaciones y amenazas.
El E.S.L.A. EKO denuncia en un comunicado intimidaciones y amenazas (…)

Ecologistas en Acción lanza de nuevo su campaña contra la desertificación. Aquí tienes dos nuevas cuñas de 30 segundos para su emisión en radios.
Erosión y desertificación son dos palabras mágicas porque conectan con sentimientos colectivos profundos, tales como abandono, desolación y muerte, y son un ejemplo de los problemas ambientales acerca de los cuales parece no haber grandes disidencias, ni entre los ciudadanos ni entre las diferentes instituciones públicas, los investigadores y las voces ambientalistas. Este aparente consenso está favorecido por una serie de tópicos, es decir, de ideas fácilmente aceptadas desde el principio por su poder explicativo, prácticamente no cuestionadas y con grandes dosis de inercia frente a su posible reemplazo.
La siguiente reflexión se enfoca a partir del análisis del discurso más generalizado en torno a la desertificación, cuyo planteamiento podría ser el siguiente: “La desertificación es un proceso de degradación del suelo, agua, vegetación y otros recursos que en España es debido, sobretodo, a la erosión hídrica, la cual a su vez se debe en buena parte a la secular destrucción de la vegetación. El único remedio definitivo es la reconstrucción de la cubierta vegetal protectora”. Esta conexión de ideas ofrece una vía a su discusión ordenada.
Dicho con rotundidad, para contener los procesos que contribuyen a la desertificación en el Estado español son necesarias nuevas políticas urbanísticas, de transporte y agrarias. En definitiva, se debe reconvertir el modelo económico español, actualmente basado en la destrucción ambiental, en la que el peso fundamental de la construcción y del turismo de masas –ambos muy relacionados con la desertificación– son claves en nuestro desarrollo.