
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Hoy comenzamos pidiendo al Gobierno español que detenga el proceso de extradición a Rusia de Murad Gasayev. Instaremos a Naciones Unidas a que refuerce el embargo de armas impuesto a la República Democrática del Congo. Y acabaremos pidiendo a los Gobiernos de todo el mundo que no utilicen armas Taser hasta que no se demuestre que son seguras y no letales
Extradición de Gasayef a Rusia
Comenzamos esta semana en España, pues el Gobierno anunció hace apenas unos días la extradición de Murad Gasayef a la Federación Rusa. Amnistía Internacional ha pedido que se detengan de inmediato los procedimientos ya que si este hombre es devuelto allí correrá gran riesgo de sufrir tortura.
Las autoridades españolas son las responsables del bienestar de Gasayev y no deben enviarlo a un país donde afirma que ya ha sido torturado. Cualquiera que sea la gravedad del delito del que haya sido declarada culpable, ninguna persona puede ser expulsada a un país donde exista un riesgo real de que sufra violaciones flagrantes de sus derechos humanos.
A Gasayev, de etnia chechena, le busca la Federación Rusa por su presunta participación en un atentado contra edificios del gobierno cometido por un grupo armado en la República de Ingushetia en 2004. Afirma que fue detenido y torturado durante tres días por funcionarios del Estado en Ingushetia y después quedó en libertad sin cargos. En 2005 huyó a España, donde solicitó asilo. Su solicitud fue rechazada en virtud de información confidencial de las autoridades españolas a la que ni él ni su abogado tuvieron jamás acceso. La Audiencia Nacional española aprobó la petición de extradición, porque la Fiscalía rusa dio garantías de que Gasayev no sería condenado a muerte ni a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y podría recibir visitas del Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa.
Sin embargo, los Estados que torturan o someten a otras formas de maltrato a los detenidos niegan siempre llevar a cabo tales prácticas. Las ‘garantías’ ofrecidas por la Rusia no son fiables, y España incumplirá las obligaciones que ha contraído en virtud del derecho internacional si el gobierno da luz verde a esta extradición.
Embargo de armas a la República Democrática del Congo
Continuamos ahora hablando sobre República Democrática del Congo. Esta semana, Amnistía Internacional ha pedido a Naciones Unidas que refuercen el embargo de armas impuesto a la República Democrática del Congo.
En el país se siguen cometiendo todos los días abusos generalizados contra la población civil, como homicidios, agresiones sexuales y otras graves violaciones de derechos humanos, debido a la proliferación de las armas y municiones utilizadas por el ejército regular, la policía y los grupos armados.
Estas armas y municiones entran en el país procedentes de Sudán, China y otros lugares, y la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, no cuenta con ningún procedimiento para garantizar la correcta salvaguardia, distribución, almacenamiento y uso del material militar. Amnistía Internacional ha instado también al Consejo de Seguridad a ampliar el embargo de armas a todo el territorio o al menos a poner en práctica medidas para rastrear con más eficacia el material militar a fin de impedir que se desvíe a otros destinatarios.
Armas "Taser" en EE.UU.
Esta semana, nos despedimos alertando sobre los riesgos de usar armas Taser en Estados Unidos. Las afirmaciones del sector de armamento respecto a que las armas incapacitantes Taser son seguras y no son letales no soportan un examen minucioso, por lo que Amnistía Internacional ha pedido a los Gobiernos que suspendan el uso de estas armas o lo limiten a situaciones que pongan en peligro la vida.
La organización ha presentado el informe USA: Less than lethal?, donde se analizan numerosos casos de personas muertas tras recibir una descarga de arma Taser en Estados Unidos entre 2001 y 2008, que asciende ya a 334. El estudio de Amnistía Internacional –que incluye información de 98 autopsias– concluyó que el 90% de las personas muertas tras recibir la descarga de una Taser estaban desarmadas, y muchas no parecían constituir una amenaza seria.
La organización ha denunciado además, que el problema de las Taser es que se prestan a cometer abusos, ya que son fáciles de llevar y fáciles de utilizar, y pueden infligir un fuerte dolor con sólo pulsar un botón y sin dejar señales importantes.
La policía norteamericana ha utilizado Taser contra escolares, mujeres embarazadas e incluso una persona anciana que sufría demencia. En marzo de 2008, una niña de 11 años con trastornos de aprendizaje recibió descargas de una Taser cuando propinó un puñetazo a un policía.