T
 
Amnistía Internacional, infomativo semanal a 25 de julio de 2006

27 de julio de 2007. Esta semana alertamos de la ejecución inminente de un menor en Irán. Celebramos la conmutación de las condenas de muerte a seis profesionales de la salud en Libia, así como su posterior liberación. Por último, viajamos a Sudán para pedir justicia y una solución a la crisis de derechos humanos que vive la zona.



20070725informativoAI
20070725informativoAI.mp3
::DESCARGAR::


Producción: URCM   |   Relacionado con : Amnistía Internacional   |  

Pena de muerte en Irán

Empezamos en Irán, con un llamamiento urgente. Si nadie lo impide, Sina Paymard, de 18 años, será ejecutado esta misma semana. Sina, que cometió un crimen cuando sólo tenía 16 años y era toxicómano, ya estuvo a punto de morir en septiembre del año pasado. En aquel momento le salvó su música. Cuando estaba en la horca expresó una última voluntad: tocar el ney, una flauta típica de Oriente Medio. Las notas que salieron de aquel instrumento conmovieron tanto a los familiares de la víctima que accedieron a conmutarle la pena capital. A cambio pidieron más de 160.000 dólares en calidad de diyat o “dinero de sangre”, de acuerdo con la legislación iraní.

La familia de Sina sólo ha logrado reunir 70.000 dólares y, por ello, el joven fue trasladado a la prisión de Evin, donde estaba prevista su ejecución el 17 de julio. En el último momento la orden fue suspendida y a la familia le dieron diez días más para reunir el dinero. Si no lo consigue, Sina será ejecutado.

Si, finalmente, así sucede, Irán volverá a cometer una flagrante violación del derecho internacional. El asesinato judicial de menores es un acto moralmente injustificable y atroz. A pesar de haber firmado la Convención sobre los Derechos del Niño, Irán es en la actualidad el último verdugo de menores. Sólo este año ya ha ejecutado a dos personas que eran menores en el momento de cometer el delito.

El tiempo se acaba para Sina. Pero la presión internacional y ciudadana todavía pueden salvarle y, al mismo tiempo, evitar una nueva violación de los derechos humanos en Irán. Un forma sencilla de presionar es enviar mensajes urgentes a las autoridades iraníes a través de las embajadas y consulados.

Liberación en Libia de las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino

Seguimos hablando de pena de muerte pero ahora para celebrar una buena noticia: la liberación de seis profesionales de la salud en Libia. Amnistía Internacional ha acogido con gran satisfacción el anuncio de la conmutación de las condenas a muerte de las cinco enfermeras búlgaras y del médico palestino, así como su posterior liberación. Sin embargo, considera que esta medida debería haberse adoptado mucho antes.

Estas seis personas han permanecido en prisión desde 1999 y estaban condenadas a muerte desde 2004 acusadas de haber infectado deliberadamente a cientos de niños y niñas con el VIH. Los seis han negado siempre los cargos y afirman que fueron torturados en prisión para que confesaran.

Se trata de un caso largo y doloroso para todas las personas afectadas: para el médico y las enfermeras, que fueron condenados a muerte dos veces tras juicios injustos, y también para las familias de los niños y niñas que contrajeron el VIH en el hospital de Bengasi.

Ahora, es necesario aprender para el futuro y garantizar que nunca vuelva a ocurrir una situación semejante en Libia, tanto por el derecho legítimo de las víctimas a reclamar justicia, como por las personas acusadas de cometer los delitos.

Crimenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Sudán

Nos trasladamos ahora a Sudán, donde el pasado mes de abril se emitieron órdenes internacionales de detención contra un ministro del gobierno sudanés y un jefe de las milicias yanyawid respaldadas por el gobierno. Ambos están acusados de haber perpetrado en la región sudanesa de Darfur crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, como asesinatos, violaciones y torturas. Sin embargo, las autoridades sudanesas se han negado a entregar a Ahmad Harun y a Ali Kushayb para que los juzgue la Corte Penal Internacional.

Ahmad Harun está acusado de reclutar, movilizar, financiar y armar a los yanyawid. Además, en la orden de detención figuran 42 cargos de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, como persecución, asesinato y traslado forzoso. Por su parte, Ali Kushayb es uno de los jefes más destacados de los yanyawid y está acusado de dirigir ataques contra población civil, además de alistar, armar, financiar y proporcionar suministros a los yanyawid bajo su mando.

El 17 de julio se celebró el Día de la Justicia Internacional. Con motivo de esta conmemoración, Amnistía Internacional pide que se ponga fin a la impunidad en Darfur. Y una de las medidas a tomar es detener de Ahmad Harun y Ali Kushayb y entregarles a la Corte Penal Internacional para que sean juzgados.

Amnistía Internacional, informativo semanal
En Amnistía Internacional trabajamos en todo el mundo para luchar contra los abusos de los derechos humanos y para cambiar las leyes que en algunas ocasiones tratan de legitimarlos. Somos un movimiento independiente de cualquier gobierno, ideología política o credo religioso. Contamos con cerca de un millón y medio de personas afiliadas en todo el mundo y más de 4.000 grupos locales integrados por voluntarios. La visión de Amnistía Internacional es la de un mundo en el que todas las personas disfrutan de todos los derechos humanos proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en otras normas internacionales de derechos humanos. Nuestra misión consiste en realizar labores de (...) Ver más

Canal RSS/Podcast de Amnistía Internacional, informativo semanal

RSS/Poscast
spip.php?page=backend&id_rubrique=1

Archivos anuales:
2019
2018
2017
2016
2015
2014
2013
2012
2011
2010
2009
2008
2007
2006
2005


Esta web es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid (URCM) www.urcm.net