
Qué mejor que cambiar el nombre de Oscar por el de “Duda”, más acorde con la trayectoria histórica que ha tenido a lo largo de estos 81 años los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias (…)
Que el cine, que para mí seguirá siendo siempre un arte, aunque haga mejores o peores productos cinematográficos, como pasa con la literatura, el teatro, la música, las artes plásticas y el largo etcétera que configura la dimensión artística y creativa del ser humano, deba vivir de esos premios y de ese marketing (mercadotecnia, please) es la más absoluta demostración de que vivimos el peor de los siglos, la etapa más negra de la historia de la humanidad, aunque quieran envolvernos el desastre en un bonito papel de libertad, igualdad y democracia.
CIEN DE CINE nº 500.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN