
¿Por qué no esperar que los dirigentes de la SGAE se den cuenta de sus despropósitos y sepan vivir con austeridad y recogimiento?
Son infinitos y, sobre todo, muy personales, los ¿por qué no? (…)
Que el cine, que para mí seguirá siendo siempre un arte, aunque haga mejores o peores productos cinematográficos, como pasa con la literatura, el teatro, la música, las artes plásticas y el largo etcétera que configura la dimensión artística y creativa del ser humano, deba vivir de esos premios y de ese marketing (mercadotecnia, please) es la más absoluta demostración de que vivimos el peor de los siglos, la etapa más negra de la historia de la humanidad, aunque quieran envolvernos el desastre en un bonito papel de libertad, igualdad y democracia.
CIEN DE CINE nº 500.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN