
En el boletín de esta semana destacamos las siguientes noticias: En Argelia, las amenazas de reanudar las ejecuciones después de 30 años suponen un duro golpe para los derechos humanos. En Irán, (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Rusia ha cerrado la Oficina de Amnistía Internacional en Moscú. Hablaremos también de nuevos indicios de abusos en Polonia a personas solicitantes de asilo. Además, el boicot contra los tribunales israelíes por parte de personas palestinas en detención administrativa dura ya 100 días. En Irán las autoridades penitenciarias están dejando morir a personas presas enfermas por la negación letal de atención médica. Y terminaremos con la situación del periodista Pablo González, detenido en Polonia desde el 28 de febrero.
Este boicot subraya la necesidad de poner fin a esta práctica cruel e injusta que contribuye a mantener el sistema israelí de apartheid contra la población palestina. Casi la totalidad de las 490 personas palestinas recluidas actualmente en Israel en detención administrativa iniciaron un boicot colectivo el 1 de enero, negándose a participar en procedimientos judiciales militares que carecen del debido proceso y se usan simplemente para dar el visto bueno a la detención arbitraria.
Su acto de desobediencia pone de manifiesto la larga complicidad de los tribunales militares que utilizan la detención administrativa contra la población palestina. Una práctica en la que se recluye a personas durante meses sin cargos ni juicio, a menudo según el capricho de miembros del ejército o el ministro de Defensa y basándose exclusivamente en información secreta proporcionada por la Agencia de Seguridad Israelí.