
Que el cine, que para mí seguirá siendo siempre un arte, aunque haga mejores o peores productos cinematográficos, como pasa con la literatura, el teatro, la música, las artes plásticas y el largo (…)
No proponemos revancha ni pedimos compensación, pero sí algo que estamos esperando cada día, y es la responsabilidad de los asesinos; que tengan conciencia de lo que han hecho.
“La primera vez que llegué allí, en 1980, casi no me atreví a entrar, porque no podía olvidar las cosas que habían pasado recientemente. Había mucha gente, muchas personas que eran huesos cubiertos de piel; algunos eran recogidos en un camión para lanzarlos lejos, o trasladados para ser interrogados; algunos iban con la cara cubierta y las manos atadas a la espalda…otros iban con heridas en casi todo el cuerpo ensangrentado por los golpes que les asestaban…esas imágenes nos persiguen y están en nuestra mente siempre. Muchas veces esto hace que olvidemos si vivimos en el pasado o el presente. A veces cuando entramos al lugar parece que todavía somos prisioneros y permanecemos atados incapaces de movernos”...