
El senegalés Adama Diémé se ha propuesto la ambiciosa tarea de plantar cinco millones de árboles en los próximos cinco años.
El último informe de la Fundación Mo Ibrahim 2024 presenta un retrato poco halagador del progreso logrado en el continente durante los últimos diez años: pocos avances en materia de gobernanza, una inseguridad creciente y un estado de derecho en declive en muchos países.