
La crisis económica - centrada en EEUU - tiende a agudizarse en la medida en que las contradicciones del desarrollo capitalista se agudizan a escala mundial. En Washington se toman las medidas - (…)
"Los medios de comunicación de la era electrónica, mayoritariamente puestos al servicio de la incomunicación humana, están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad de consumo. [...] Convida a todos al banquete, pero a la mayoría les cierra la puertas en las narices. La invitación al consumo es una invitación al delito. [...]
ahora la pobreza es el justo castigo que la ineficacia merece, o un modo de expresión del orden natural de las cosas. La pobreza se ha desvinculado de la injusticia, y la propia noción de injusticia, que antes era una certeza universal, se ha desdibujado hasta desaparecer.
El código moral de este fin de siglo no condena la injusticia, sino el fracaso...