
Decir que no hay crisis es como decir que no hay vida. La crisis forma parte de la existencia misma de cualquier ser vivo, por lo menos en el planeta Tierra.
Vivamos la crisis con la clara idea (…)
"Los medios de comunicación de la era electrónica, mayoritariamente puestos al servicio de la incomunicación humana, están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad de consumo. [...] Convida a todos al banquete, pero a la mayoría les cierra la puertas en las narices. La invitación al consumo es una invitación al delito. [...]
ahora la pobreza es el justo castigo que la ineficacia merece, o un modo de expresión del orden natural de las cosas. La pobreza se ha desvinculado de la injusticia, y la propia noción de injusticia, que antes era una certeza universal, se ha desdibujado hasta desaparecer.
El código moral de este fin de siglo no condena la injusticia, sino el fracaso...