
El mayor productor mundial de cacao, Costa de Marfil, ha encontrado un nuevo uso para la planta de cacao que podría proveer de energía eléctrica a millones de hogares.
África busca una transición energética justa: el paso de una situación de contaminación por combustibles fósiles a otra en la que predomina el consumo de energías renovables y una economía verde y baja en carbono.