
Desde “La Otra Cara de África” observamos como ha hecho falta que el ébola renaciese de sus cenizas y, simplemente, amagara con afectar a Occidente para que suene la alarma y cundiera una extraña (…)
El acaparamiento de tierras está expoliando a los propietarios tradicionales. Con la connivencia de los gobiernos, unas pocas multinacionales se están haciendo con un importante porcentaje de los recursos agrícolas de África.
El proceso sistemático del acaparamiento de tierras lleva la pobreza y la desestructuración a los pueblos africanos, provocando, entre otros males, un movimiento forzoso de migración.