
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
En “La Otra Cara de África” viajamos hasta el extremo sur de Malí, junto a la frontera de Costa de Marfil, en el país Senufo, donde corre el río Bagoè, cuyas aguas fangosas sirven en algunos trechos de separación entre los dos países y en cuyas aguas aluviales nuestros protagonistas de la semana buscan oro.
El agua rojiza del barro de la laterita ferrosa, que arrastra el río Bagoè, embadurna los cuerpos de los hombres, mujeres y hasta niños, que se afanan perseverantes en la búsqueda de las pepitas del precioso metal que les reporte las migajas de un negocio que manejan las compañías mineras multinacionales.