
La comunidad de Kisumu, en Kenia, se ha embarcado en un proyecto de biogas para hacer la transición hacia una fuente de energía más sostenible y menos perjudicial para la salud.
Las investigaciones demuestran que a consecuencia de las privatizaciones en temas de sanidad los niveles más altos de mortalidad materna de África se hallan en las naciones que reciben préstamos del Fondo Monetario Internacional.