
El senegalés Adama Diémé se ha propuesto la ambiciosa tarea de plantar cinco millones de árboles en los próximos cinco años.
Las investigaciones demuestran que a consecuencia de las privatizaciones en temas de sanidad los niveles más altos de mortalidad materna de África se hallan en las naciones que reciben préstamos del Fondo Monetario Internacional.